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28 agosto 2013

Falsificación



"En el fondo, sin embargo, nunca había tenido verdadera necesidad de literatura acientífica, de literatura poética, dijo, y esa característica suya se iba haciendo más acusada. Para las llamadas bellas letras estaba -en la medida en que se iba haciendo una idea más clara y consecuente de las cosas- cada vez menos abierto; las consideraba como una falsificación de la Naturaleza, siempre penosa y, en general, ridícula. Los escritores mancillaban siempre la Naturaleza con sus obras, de forma más o menos diletante, "más o menos aplaudida", más o menos totalmente desenfocada con respecto a los acontecimientos."

Fragmento de la novela Trastorno (1966), de Thomas Bernhard (1931-1989). Traducción de Miguel Sáenz.

27 agosto 2013

Claus y Lucas


Uno se acerca con cierto hastío a lo que parece otra historia de guerra más, pero desde el principio se sorprende comprendiendo que no lo es y las sensaciones son grandes. Estamos ante la trilogía más conocida de la húngara Ágota Kristof (1935-2011). 

El primer libro, El gran cuaderno, es quizá el más redondo y sorprende por la forma de narrar cosas tremendas con la mayor impasibilidad, mediante frases cortas que te golpean. Que esté narrado desde la perspectiva de los niños lo hace muy especial. Aparte del pesimismo que destila, encontramos dos personajes memorables, gemelos inteligentísimos obligados por las circunstancias a crecer y endurecerse a marchas forzadas. Creo que es el más impactante de los tres. De diez. 

En La prueba encontramos a los gemelos ante la difícil tarea de vivir separados. En cuanto a La tercera mentira, si bien a nivel argumental quizá es el menos interesante, destaca en cambio por los temas que introduce (la cuestión del doble, por ejemplo) y por el hecho de que te hace replantearte toda la trilogía e invita a la reflexión. La faceta de dramaturga de la autora se nota en la fluidez de los diálogos. La verdad es que me atrapó de principio a fin. 

Un gran libro que leímos en el grupo de facebook Café Literario, al que podéis uniros si aún no lo habéis hecho (en caso de que os apetezca). A casi todos nos encantó. Estas líneas no le hacen justicia pero seguramente fue uno de los mejores libros que leí el año pasado.

18 agosto 2013

Japón



Película mexicana estrenada en Cannes 2002, protagonizada por un personaje solitario que, salvando las distancias, trae a la memoria al protagonista de Corrección de Bernhard, pero en unas coordenadas geográficas que nos sitúan en el habla de las novelas de, por ejemplo, Juan Rulfo o Yuri Herrera. Este personaje llega a una zona perdida del México rural procedente de la capital buscando alojamiento para lo que se supone una breve estancia. Cuando le preguntan, si no es indiscreción, a qué viene, responde, tras un silencio, con una naturalidad descacharrante no exenta de sobriedad, que a matarse.


Carlos Reygadas nos propone un tipo de cine que no es para todos (como decían en El lobo estepario de Hermann Hesse: "no para cualquiera, sólo para locos"), pero que me ha conmovido hasta los huesos. La banda sonora clásica está compuesta por música de Bach, Shostakovich y Arvo Pärt, con esa secuencia final que desde ahora será difícil no recordar cada vez que uno escuche el Cantus in memoriam Benjamin Britten. Hacía tiempo (desde que se estrenó su Batalla en el cielo) que quería ver algo de Reygadas, y por fin he tenido la ocasión de hacerlo. Ha sido un disfrute, una película de una hondura inusitada.





Screamin' Jay Hawkins - I put a spell on you




"I Put a Spell on You", mítica canción grabada por el estadounidense Jalacy Hawkins (1929-2000), más conocido como Screamin' Jay Hawkins, alrededor de 1957.

14 agosto 2013

He venido a hablar de mi libro


Como muchos de los habituales sabéis, me gusta escribir relatos. Desde el instituto. Algunos de ellos han obtenido premios en certámenes a nivel nacional. Otros, en cambio, no llegan a buen puerto y opto por no compartirlos. En 2012 reuní una colección de los que me parecían los mejores y decidí presentarla a algunas editoriales pequeñas. Tras algunas propuestas de co-edición que no me convencieron, he optado por irme a una de las "dolorosas imprentas locales" a las que se refirió Andrés Trapiello y lo he autopublicado yo mismo. Es un pequeño capricho que me he dado, aprovechando el dinero de recientes premios y que una pequeña empresa (CONSTRUCCIONES GORUIZ), ha apoyado con un porcentaje la financiación del proyecto. Tras un tiempo de espera, el libro ya está listo para ser leído y difundido, de lo cual yo mismo me encargaré, en la medida de lo posible, con el apoyo que también estoy encontrando en algunos de vosotros.


Las características del libro vienen a ser las siguientes:
-Título: El rayo que nos parta.
-Autor: Jesús Artacho.
-Páginas: 136.
-Precio: 8,50€ (habría que añadir, si es el caso, los gastos de envío, que en la España peninsular son de 2€). Si hay algún interesado puede ponerse en contacto conmigo en elrayoquenosparta@hotmail.com
-Tapa blanda con solapas.
-Encuadernación: cosido.
-Imagen de portada: Brittle and Bitter She Stands, de Cheryl Tarrant.
-Tirada de la primera edición: mil ejemplares.
-Regalo: un marcapáginas (hasta agotar existencias).

También está bien saber que en Goodreads se están sorteando dos ejemplares. El plazo para participar no termina hasta el 10-11 de septiembre. Dejo el enlace. Y también la parte de atrás del marcapáginas:



Quizá tampoco esté de más algún dato biográfico. Nací en 1986 en Cuevas Bajas (Málaga), me licencié en Filología Hispánica por la Universidad de Granada y he obtenido algunos premios literarios:
-Primer premio en el XV Certamen Nacional Villa de Periana (Málaga, 2006).
-Primer premio en el Málaga Crea (2013).
-Segundo premio en el XII Concurso de relato corto de Iznájar (Córdoba, 2013).
-Finalista en el García Lorca de cuento (2007), dentro de los premios que organiza la Universidad de Granada a la creación artística y científica.
-Finalista en el I Certamen Literario María Carreira (Antequera, 2013).
Entre otros.

Y dejo también los títulos de los relatos que componen el libro:
TODO EN LA MENTE
EL EXILIO INTERIOR
EL RAYO QUE NOS PARTA
REFUTACIÓN DE BRUCE LEE
MORIR ES COSA SERIA
ATERRIZAJE FORZOSO
PATOCHADAS
ÚLTIMO TREN
EVERYBODY'S CHANGING
EL GOL DEL EMPATE
SALÓN CON BUQUE
AUSENTES
GREGUERÍA
NO HACER NADA
PARANOIA
PESADILLA
LABERINTOS
OTRA PERSONA

Y nada más. Gracias por leer también esta entrada de autobombo, espero no ser muy pesado con el tema del libro pero también pido comprensión.   

03 agosto 2013

La broma

Imagen de Heikki Leis



"En las marquesinas de las salas de arte y ensayo, en los pósters y anuncios se obligó a poner: "LA BROMA: Se recomienda muy seriamente que NO suelte nada de dinero para ver esta película", que por supuesto los habitués del arte y ensayo pensaron que era una broma antipublicitaria inteligentemente irónica, así que soltaban su dinero a cambio de pequeños papelitos y entraban con sus chalecos de lana y tweeds y vestidos sin mangas y se hinchaban de café expreso en el bar del teatro y encontraban asientos y se sentaban y hacían esos ajustes precine de posturas y piernas y miraban en derredor con una especie de intensidad distraída y veían las cámaras Bolex H32 de triple objetivo -una sostenida por un tipo viejo y encorvado, la otra, complejamente montada sobre la inmensa cabezota de un chico extrañamente inclinado hacia delante con lo que parecía un pincho metálico que le salía del tórax-, las grandes cámaras al lado del letrero de SALIDA con luces rojas a ambos lados de la pantalla, pensaban los espectadores, estarían allí para un anuncio publicitario o antipublicitario o para un documental metafílmico entre bambalinas o algo así. Y así hasta que se apagaban las luces y empezaba la película y lo que se veía en la amplia pantalla pública era una proyección de amplio ángulo y binoculada del mismísimo público de arte y ensayo entrando con los cafés expresos en las manos, eligiendo asientos y sentándose y mirando en derredor y poniéndose cómodos y haciendo breves comentarios precine a sus acompañantes de gruesas gafas sobre el No Pague Para Ver Esto y lo que probablemente significaban las Bolex desde un punto de vista artístico y poniéndose cómodos a medida que se apagaban las luces y ahora miraban la pantalla (es decir, a sí mismos, resultaba ser) con las sonrisas fríamente excitadas de la expectación que precede a un espectáculo de alto vuelo, sonrisas que ahora la cámara y la pantalla revelaban a medida que se borraban fila tras fila de las caras de los espectadores, que ahora miraban menos expectantes y más inexpresivos y luego confusos y finalmente se convertían en expresiones faciales plenas de furia e indignación. La duración total de La broma era exactamente hasta que se fuera de la sala el último espectador de piernas cruzadas harto de contemplar su propia imagen inmensa y proyectada, de sí mismo como espectador de arte y ensayo presa de un especial sentimiento de mala leche, de estafa e indignación, todo lo cual duraba unos veinte minutos como máximo, salvo si había críticos o académicos de cine..."

David Foster Wallace (1962-2008), La broma infinita (1996).