31 de enero de 2014

La edad de hierro


Me sorprende haber tardado diez años en repetir con Coetzee después de Desgracia (1999), una de sus dos novelas ganadoras del Booker, sobre todo teniendo en cuenta que aquella novela me gustó. Pero así ha sido.

La novela con la que he vuelto al Nobel sudafricano, La edad de hierro, es anterior, de 1990. En ella encontramos a una madre, profesora universitaria jubilada, que recibe la noticia de un cáncer y escribe desde Sudáfrica a su hija, que se fue a vivir a Estados Unidos, para contarle sobre su vida o para encontrarse a sí misma escribiéndole, tanto da.

“Esta carta no pretende desnudar mi corazón. Pretende desnudar algo, pero no mi corazón.”

Encontramos desde el inicio a una persona sola en una difícil situación personal en el contexto general de un país en una situación turbulenta, la Sudáfrica del apartheid.
Desde el comienzo me sedujo el estilo despojado, seco de Coetzee. A la protagonista se le asienta un vagabundo en el callejón contiguo a su casa, y entre ellos se va estableciendo poco a poco un vínculo. En la novela se observa ese miedo tan universal ante la irrupción irracional de la violencia. Tiene el libro fragmentos de una intensidad desgarradora. Me gustó más la primera mitad que la segunda. Algunos fragmentos:

“La televisión. ¿Por qué la veo? El desfile de políticos todas las noches: solamente tengo que ver esas caras toscas e inexpresivas, tan familiares desde la infancia, para sentir abatimiento y náuseas. Los matones de la última fila de pupitres de la clase, chavales torpes y huesudos, ya crecidos y ascendidos para gobernar la tierra”.

“Lo que me da miedo son las pandillas de merodeadores, los chavales de modales hoscos, ávidos como tiburones, sobre los cuales ya empiezan a ceñirse las primeras sombras de la cárcel. Niños que se burlan de la infancia, de la época del asombro, del crecimiento del alma”.

“Intento mantener viva mi alma en una época que no es hospitalaria con el alma.”

Espero que no vuelva a pasar una década hasta que lea de nuevo a Coetzee.

28 de enero de 2014

Pura lógica



Desde hace unos años (siete más o menos) me viene interesando el género del aforismo. Leí con entusiasmo los de Juan Varo, que ya compartí aquí, busqué algunos de Lichtenberg, y conocí que una profesora de la facultad, la poeta Erika Martínez, publicó también una colección de aforismos, Lenguaraz (Pre-Textos, 2011). En 2012 escuché a Benjamín Prado en la radio (El ojo crítico) hablar de un libro que acababa de publicar con quinientos aforismos, Pura lógica. Tiempo después, por fin lo he leído. 

Parece que últimamente, con esto de twitter y las redes sociales en general, más de uno ha sucumbido a la tentación de publicar libros de tuits, de estados de Facebook, etc. (no he leído ninguno, así que ignoro con qué resultados). Los de Benjamín Prado son en general muy breves, casi de la extensión de un tuit, aunque, por lo que he podido entender de los apéndices al libro, parece que unos proceden de fragmentos de otros libros o artículos suyos aislados de contexto, mientras que otros han sido escritos ad hoc para Pura lógica. Usuario activo de la red, el autor ha publicado otra buena cantidad de aforismos en su blog.

Algunos de ellos, y ahora me refiero a los contenidos en Pura lógica, reflexionan sobre la creación artística, sobre la lectura, sobre el capitalismo, sobre el territorio casi inabarcable de las relaciones humanas en general o dialogan con otras frases hechas conocidas (“Rectificar no te convierte en sabio”, dice uno de ellos). Todos ellos, o al menos esa debe de ser la intención, invitan a la reflexión, constituyen cápsulas de sugerencia que el lector saborea, mastica o vuelve del revés para ver si le cae algo de los bolsillos. Me gusta la cita final de Montaigne (“Quienes me contradicen despiertan mi atención, pero nunca mi cólera”), pues parece una invitación a tomar los aforismos no como algo sagrado sino con lo que es posible y hasta esperable no estar de acuerdo, disentir. Copio algunos:

“El eco del disparo puede reabrir la herida.”
“Si no juegas con fuego te morirás de frío.”
“Ellos ven desgracias aisladas y nosotros un mundo injusto.”
“Nunca olvides que el odio del envidioso es siempre mejor que su amistad.”

Y uno un poco más largo (quizá el más largo del libro):

“Odio la nostalgia, ese moho de la memoria, esa oscura envidia de uno mismo. La nostalgia es el opio de los tristes, es una droga alucinógena que te hunde a la vez que te alivia, te hace sonreír mientras te clava en la espalda sus pretéritos perfectos e imperfectos: yo tenía, yo hice, yo estaba…”

21 de enero de 2014

Radiohead - OK Computer


Título del álbum: OK Computer.
Autores: Radiohead.
Año: 1997
Nacionalidad: Reino Unido.
Género: Pop-Rock alternativo.
Títulos del álbum: 01 Airbag, 02 Paranoid Android, 03 Subterranean Homesick Alien, 04 Exit Music (for a film), 05 Let Down, 06 Karma Police, 07 Fitter Happier, 08 Electioneering, 09 Climbing Up The Walls, 10 No Surprises, 11 Lucky, 12 The Tourist.
Duración: unos 53 minutos.





15 de enero de 2014

El cuaderno gris



Finalmente he terminado las ochocientas cuarenta páginas de El cuaderno gris, libro escrito entre 1918 y 1919, cuando el autor, Josep Pla (1897-1981), contaba 21-22 años. Menciono la edad porque sorprende la madurez de algunas reflexiones (y del conjunto en general). Leerlo ha sido una gran experiencia, los doce euros que gasté en comprarlo los considero inmejorablemente invertidos. Lo empecé en agosto y lo he terminado ahora. Parece mucho tiempo, pero su naturaleza de dietario favorece una lectura lenta que el propio autor recomienda en un momento del libro.

Del conjunto destacaría la mirada honesta que desprende hacia las cosas, la finura de las observaciones que vierte Pla sobre el entorno (tanto el Ampurdán como la ciudad de Barcelona y su vida de universitario) y las gentes que lo rodean. Encontramos en El cuaderno gris, dentro del tono reflexivo general, descripciones de personas, reproducciones de conversaciones, anécdotas varias, opiniones sobre escritores (Proust, Baroja, Unamuno...), vivencias diversas, ideas sobre la vida, etc. Si a uno le gusta subrayar, va a encontrar en abundancia perlas susceptibles de ello.

Recomiendo el libro, sin duda. No hace mucho publiqué la lista de mis mejores lecturas de 2013. El cuaderno gris estará sin falta en las de 2014. Un plato exquisito para ser saboreado con calma.

Algunos fragmentos:

"Nosotros hemos leído y leemos libros. Creemos que hemos vivido porque hemos leído libros. Los libros nos han dado la esperanza de algo. Hemos esperado años y años que algo se producirá. ¿Qué se ha producido? Absolutamente nada. Nada. Esto nos ha llevado a suponer que los libros dicen una cosa y que la vida dice otra muy diferente. Los libros nos dicen que el mundo, los hombres, las mujeres, están hechos de una manera. La vida nos dice que el mundo, los hombres, las mujeres, están hechos de una manera distinta. Los libros nos dicen que existe el amor, la gloria, la bondad, la grandeza. La vida nos dice que no hay nada."

"De todos modos, cuesta mucho deshacerse de la propia vanidad, de la fanfarronería, de la tendencia a darse siempre la razón, sin repensar. La vanidad parece segregarse de la estructura misma de los tejidos humanos. Es una fuerza que no calla nunca, que actúa sin parar, como el corazón, como las vísceras esenciales."

"Los banqueros son unos señores que os dejan el paraguas cuando hace sol. Cuando llueve, es un poco más difícil..."

Traducción del catalán de Dionisio Ridruejo y Gloria de Ros.



*Entrevista a Josep Pla en 1976 en el programa televisivo A fondo presentado por Joaquín Soler Serrano.

12 de enero de 2014

Yo no soy nadie, ¿y tú?



"Yo no soy nadie, ¿y tú?
¿No eres nadie tampoco?
Entonces somos dos, guarda el secreto.
Ya sabes que podrían desterrarnos.

¡Es un horror ser alguien!
Pregonarlo lo mismo que una rana
que proclama su nombre todo el día
a la admirada charca."

Emily Dickinson (1830-1886).

Dejo también la versión original:
"I'm Nobody! Who are you? 
Are you – Nobody – too? 
Then there's a pair of us! 
Don't tell! they'd advertise – you know! 

How dreary – to be – Somebody! 
How public – like a Frog – 
To tell one's name – the livelong June – 
To an admiring Bog!"

4 de enero de 2014

Lo mejor de 2013

¿Harto de esas listas donde se recopila lo mejor del año según la opinión de Fulano de Tal? Pues lo siento pero aquí va otra. 

En cuanto a libros, de los ochenta más o menos que he leído, seleccionaré los ocho a los que di cinco estrellas en Goodreads (método tan caprichoso como otro cualquiera, pero que es el que vamos a utilizar este año). El orden es aleatorio:

 








Y en cuanto a películas, me apetece destacar estas:

-Japón (2002), de Carlos Reygadas.
-Amanece, que no es poco (1988), de José Luis Cuerda.
-Searching for Sugar Man (2012), de Malik Bendjelloul. 
-No matarás (1988), de Krzysztof Kieslowski.
-Keane (2004), de Lodge Kerrigan.

Entre las más clásicas, me gustaron El séptimo sello (1957) de Ingmar Bergman y Ordet (La palabra) (1955), de Dreyer.