21 de diciembre de 2016

A mi pesar

Melancolía, de Edvard Munch


A MI PESAR

No siempre armarme puedo de paciencia:
hoy no atisbo sino bregas estériles
que poco bueno dicen de la gente.
Los que pisan se elevan victoriosos,
el que ignora se monta en el orgullo,
los niños vapulean al distinto.
Volviendo del trabajo en automóvil
me resarce un momento en el paisaje
un óleo gratuito:
neones de un fugaz concesionario
temblando en el crepúsculo.
Se intuyen sensaciones inasibles
en la paz vespertina del trayecto:
invalida la noche a quienes fuimos
y tornamos a ser algo distintos.
La soledad nocturna que me aguarda
promete algo de vuelo,
sin derogar la esencia de este día
fatigoso, heridor, sanguinolento.
Lamento que a menudo en este circo
-la farsa tan humana de la vida-
una misantropía selectiva
se apoltrone obstinada en mis instintos.

© 2016

18 de diciembre de 2016

Mi manera de perder

Desierto interior, de Álvaro Sánchez-Montañés


MI MANERA DE PERDER

Como los futboleros militantes no ignoran,
existen muy distintas maneras de derrota.
Si a su estilo consigue morir uno,
si batalla hasta el último segundo,
un ápice amortigua la hecatombe.

Literatura -pienso-: tal vez seas
perpetua compañera de naufragio,
mi modo de perder en este mundo.
Porosa fortaleza en la que acampo
ante el avance terco de la ruina.

© 2016

17 de diciembre de 2016

Películas vistas en 2016

Andreas Lie


-Amy (2015), de Asif Kapadia (2015) 
-El gran silencio (2005), de Philip Groning
-El ángel exterminador (1962), de Luis Buñuel
-Truman (2015), de Cesc Gay
-Mientras seamos jóvenes (2014), de Noah Baumbach
-Los puentes de Madison (1995), de Clint Eastwood
-Zatoichi (2003), de Takeshi Kitano
-La academia de las musas (2015), de José Luis Guerín
-El último tango en París (1972), de Bernardo Bertolucci
-El fuego fatuo (1963) V.O.S.E., de Louis Malle
-Anomalisa (2015) V.O.S.E., de Charlie Kaufman y Duke Johnson
-La sal de la tierra (2014), de Wim Wenders y Juliano Ribeiro Salgado
-Ida (2013), de Pawel Pawlikowski
-Carol (2015), de Todd Haynes
-Volver a empezar (1982), de José Luis Garci
-Todos queremos lo mejor para ella (2013), de Mar Coll
-Un hombre y una mujer (1966), de Claude Lelouch
-Umberto D. (1952), de Vittorio De Sica
-Techo y comida (2015), de Juan Miguel del Castillo
-El desprecio (1963) V.O.S.E., de Jean-Luc Godard 
-Carmina y amén (2014), de Paco León
-Mi querida España (2015), de Mercedes Moncada Rodríguez
-El club (2015), de Pablo Larraín
-Langosta (2015), de Yorgos Lanthimos
-En construcción (2001), de José Luis Guerín
-La delicadeza (2011), de David y Stéphane Foenkinos
-Taxi Teherán (2015), de Jafar Panahi
-Calle mayor (1956), de Juan Antonio Bardem
-Mustang (2015), de Deniz Gamze Ergüven
-El sabor de las cerezas (1997), de Abbas Kiarostami
-La ley del mercado (2015), de Stéphane Brizé
-Delitos y faltas (1989), de Woody Allen
-Berberian Sound Studio (2012) V.O.S.E., de Peter Strickland
-La caza (2012), de Thomas Vinterberg
-Nuestra hermana pequeña (2015), de Hirokazu Kore-eda
-Kiki, el amor se hace (2016), de Paco León
-Pierrot el loco (1965) V.O.S.E., de Jean-Luc Godard
-La reconquista (2016), de Jonás Trueba
-Spotlight (2015), de Thomas McCarthy
-Fanny & Alexander (1982) V.O.S.E., de Ingmar Bergman
-Clerks (1994), de Kevin Smith
-Corazón gigante (2015), de Dagur Kári
-Rams (2015), de Grímur Hákonarson
-Barrio (1998), de Fernando León de Aranoa
-Ópera prima (1980), de Fernando Trueba
-La buena vida (1996), de David Trueba
-Julieta (2016), de Pedro Almodóvar
-Después de tantos años (1994), de Ricardo Franco
-Grizzly man (2005) V.O.S.E., de Werner Herzog

5 de diciembre de 2016

Longino: "De lo sublime"



"¿No merece la pena preguntarse en general qué es preferible -en poesía como en prosa- si la grandeza con errores, o la mediocridad en la ejecución, pero pulcra en su conjunto y sin fallos? Y si, Zeus me ayude, hay que dar la palma en literatura a la cantidad o a la grandeza en las excelencias.

Confieso, por mi parte, que los genios inmensamente grandes están lejos de ser puros. La exactitud en todo corre el riesgo de ser poquedad, y en los sublime, como en las riquezas, siempre hay algo que debe ser pasado por alto. Quizá sea natural que las naturalezas bajas y mediocres estén normalmente libres de fallos y caídas, porque nunca corren riesgos ni aspiran a lo más excelso, mientras que las grandes dotes tropiezan a causa de su propia grandeza."

Longino, De lo sublime.