23 de agosto de 2011

Flores de verano


Hay un subgénero literario en Japón que agrupa las obras escritas por los supervivientes de la bomba atómica. Tamiki Hara, el autor de Flores de verano, fue uno de ellos. Hay que decir que Hara era un hombre interesado por la literatura, no escribió este libro simplemente por haber vivido la experiencia de la bomba: se había graduado en literatura inglesa en Tokyo y se había dedicado a la escritura antes del fatídico día, si bien el relato de esa vivencia sería lo que le haría destacar en el panorama literario.

Como podéis imaginar, el libro es descorazonador. Se divide en tres partes. La primera de ellas, “Preludio a la aniquilación”, es precisamente eso, una introducción que ubica la acción en un lugar y unos personajes. Quizá sea la parte menos emocionante. Conocemos la vida de esas personas y la incertidumbre ante el desarrollo de la guerra (corren rumores de un ataque aéreo masivo sobre la ciudad). La segunda y la tercera parte (“Flores de verano” y “De las ruinas”) narran sin preámbulos la experiencia del horror. Cualquiera que piense en lo que fue la masacre de Hiroshima, cualquiera que alcance a imaginar las dimensiones de la catástrofe, difícilmente podrá evitar el estremecimiento. La fuerza dramática del relato está asegurada, y es difícil no implicarse emocionalmente en la historia que se nos cuenta.

Como cuenta el traductor en las páginas introductorias, la gente no se marchó de la ciudad, no conocían los peligros de la radiactividad, creían que se trataba de una bomba convencional, sólo que más potente. Cualquier lector mínimamente curioso puede sentirse interesado por este libro. No deja de ser valioso este testimonio de uno de los momentos más negros del siglo XX, un texto que Tamiki Hara nos dejó antes de arrojarse a las vías del tren, poniendo fin a una vida de desgracias que, en sus propias palabras, ya no le ofrecía nada de interés. El texto viene acompañado de una serie de fotografías que ilustran la masacre. Los interesados en el tema encontrarán en la introducción más títulos que abordan esta misma temática. Entre ellos, por citar uno, se encuentra Lluvia negra de Masuji Ibusa, publicado en España por Libros del Asteroide.

7 comentarios:

  1. Pues me apunto también el libro que citas, que me estoy aficionando a la literatura japonesa últimamente y me está gustando bastante =)

    Besotes

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  2. Me ha parecido súper interesante. No conocía nada de esto que has contado sobre el subgénero literario, pero me apunto este escritor. Tiene muy buena pinta.
    Un beso!

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  3. Parece un libro muy interesante, ya lo había visto en algún otro blog y me había llamado la atención, tiene que ser una historia muy dura, me lo apunto para leerlo pero tendré que buscar el momento adecuado

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  4. Shorby: A mí literatura japonesa todavía me queda mucha por leer, habré leído a cuatro o cinco autores.

    Narayani: Me alegro de que te interese, también a mí me picó la curiosidad y me decidí a leerlo. Un beso.

    Tatty: Creo que el tema que toca le puede interesar a mucha gente, pero sólo tratar de imaginar lo que fue aquello es realmente duro, yo no soy de llorar mucho leyendo un libro pero sí que se te encoge el corazón.

    Lahierbaroja: Pues ya leeremos tu opinión cuando te decidas a leerlo...

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  5. Se me pasó en su momento comentar esta entrada, pensaba que si que lo había hecho. A mi es un libro que me gustó mucho por la mezcla de novela histórica y el hecho de que esté contada de primera mano por uno de los supervivientes. Y si, yo si que lloré bastante, cuenta cosas muy crudos pero necesarias para que no caigan en el olvido. Un abrazo

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  6. Pues nada, yo encantado de que comentes, ya sea antes o después. Llorar sólo recuerdo haber llorado con dos libros, y de eso hace ya tiempo, pero sí que está bien no olvidar todo lo destructivo que puede llegar a ser el hombre. Son cosas que sencillamente sobrecogen.

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