30 diciembre 2019

Lo mejor de 2019

-El mundo de ayer, de Stefan Zweig (Acantilado)


-El maestro Juan Martínez que estaba allí, de Manuel Chaves Nogales (Libros del Asteroide)


-Patria, de Fernando Aramburu (Tusquets)


-Do fuir, de Andrés Trapiello (Pre-Textos)


-Una noche con Sabrina Love, de Pedro Mairal (Libros del Asteroide)


-Mortal y rosa, de Francisco Umbral (Cátedra)


-El padrino. Parte II (1974), de Francis Ford Coppola


-¿Quién teme a Virginia Woolf? (1966), de Mike Nichols


-Parásitos (2019), de Bong Joon-ho (VOSE)


-Green book (2018), de Peter Farrelly


-El hombre de la cámara (1929), de Dziga Vertov


-Sopa de ganso (1933), de Leo McCarey


-Qué bello es vivir (1946), de Frank Capra


-El padrino (1972), de Francis Ford Coppola


29 diciembre 2019

Lecturas de 2019



-Memorias de Adriano, de Marguerite Yourcenar (El País)
-Madrid-Cochabamba (Cartografía del desastre), de Claudio Ferrufino-Coqueugniot y Pablo Cerezal (Editorial 3600)
-Canta solo para mí, de Nativel Preciado (Planeta)
-El río, de Andreu Sevilla (Autoedición)
-Patria, de Fernando Aramburu (Tusquets)
-Plataforma, de Michel Houellebecq (Anagrama)
-Velázquez, pájaro solitario, de Ramón Gaya
-El Rastro. Historia, teoría y práctica, de Andrés Trapiello (Destino)
-Cuaderno San Martín, de Jorge Luis Borges (RBA)
-El hacedor, de Jorge Luis Borges (RBA)
-Estrómboli, de Jon Bilbao (Impedimenta)
-La gente normal, de Gabriel Noguera (Maclein y Parker)
-El cielo y los párpados, de César Gil Feito (J-M Bernal Ediciones)
-Ordesa, de Manuel Vilas (Alfaguara)
-Tres deseos, de Amalia Bautista (Renacimiento)
-Cara de pan, de Sara Mesa (Anagrama)
-Diligencias, de Andrés Trapiello (Pre-Textos)
-Mi nombre es Tiempo, de Carmen Aranda Jurado (Autoedición)
-Vivir de buena gana, de Miguel Sánchez-Ostiz (Alberdania)
-Paisaje con grano de arena, de Wislawa Szymborska (Lumen)
-Mortal y rosa, de Francisco Umbral (Destino)
-Con el tiempo, de Enrique García-Máiquez (Renacimiento)
-84, Charing Cross Road, de Helene Hanff (Anagrama)
-Mi primer bikini, de Elena Medel (DVD)
-Familias de cereal, de Tomás Sánchez Bellocchio (Candaya)
-Lírica de lo cotidiano, de Miguel Ángel Herranz (Renacimiento)
-Una noche con Sabrina Love, de Pedro Mairal (Anagrama)
-Cicatriz, de Sara Mesa (Anagrama)
-Miseria y compañía, de Andrés Trapiello (Pre-Textos)
-La hoja roja, de Miguel Delibes (Destino)
-El mundo de ayer, de Stefan Zweig (Acantilado)
-Do fuir, de Andrés Trapiello (Destino)
-La oscuridad de las flores nuevas, de Laura Benavides (Ediciones JcarlosToribio)
-Rialto, 11, de Belén Rubiano (Libros del Asteroide)
-El bar de Lee, de David Pérez Vega (Baile del Sol)
-Una noche en el paraíso, de Lucia Berlin (Alfaguara)
-El maestro Juan Martínez que estaba allí, de Manuel Chaves Nogales (Libros del Asteroide)
-Antología (1968-2003), de Juan Luis Panero (Renacimiento)
-Casillero del diablo, de José Carlos Rodrigo Breto (Ediciones Xorqui)
-Memorias de un gusano, de Jesús Tíscar Jandra (Ediciones RaRo)
-El Levante, de Mircea Cartarescu (Impedimenta)
-El ojo castaño de nuestro amor, de Mircea Cartarescu (Impedimenta)
-La canción de Dorotea, de Rosa Regàs (Booket)
-Contrato social, de Jean-Jacques Rousseau (Espasa)
-Ana no, de Agustín Gómez Arcos (Cabaret Voltaire)

15 diciembre 2019

Las mejores películas de la década: 2010-2019

Seguimos arrastrando la predilección por las listas. 
De lo que he visto hasta la fecha, para mí serían las siguientes:


ESTADOS UNIDOS
-El árbol de la vida (2011), de Terrence Malick
-Nebraska (2013), de Alexander Payne
-Lucky (2017), de John Carroll Lynch
-Take shelter (2011), de Jeff Nichols
-Green Book (2018), de Peter Farrelly



EUROPA
-Ida (2013), de Pawel Pawlikowski
-La caza (2012), de Thomas Vinterberg
-Oslo, 31 de agosto (2011), de Joachim Trier
-La sal de la Tierra (2014), de Wim Wenders y Juliano Ribeiro Salgado
-¡Lumière! Comienza la aventura (2016), de Thierry Fremaux


ESPAÑA
-Los ilusos (2013), de Jonás Trueba
-Transeúntes (2015), de Luis Aller
-La herida (2013), de Fernando Franco
-Guest (2010), de José Luis Guerín
-Balada triste de trompeta (2010), de Álex de la Iglesia



IBEROAMÉRICA
-Relatos salvajes (2014), de Damián Szifrón
-El club (2015), de Pablo Larraín
-El ciudadano ilustre (2016), de Mariano Cohn y Gastón Duprat
-El abrazo de la serpiente (2015), de Ciro Guerra


ASIA
-El viajante (2016), de Asghar Farhadi
-Parásitos (2019), de Bong Joon-ho
-Nader y Simin, una separación (2011), de Asghar Farhadi

14 diciembre 2019

"A veces parece...", un poema de Roberto Juarroz


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"A veces parece
que estamos en el centro de la fiesta.
Sin embargo
en el centro de la fiesta no hay nadie.
En el centro de la fiesta está el vacío.

Pero en el centro del vacío hay otra fiesta."

Roberto Juarroz (1925-1995), poeta argentino.

01 diciembre 2019

"El Levante", de Mircea Cărtărescu


El Levante (Impedimenta, 2015) dialoga con el género literario de la epopeya, jugando con el molde clásico de obras épicas como la Odisea o el Cantar de Roldán y con componentes añadidos de fantasía, metaliteratura y críticas a la dictadura rumana de Ceausescu. Cărtărescu terminó este libro en 1989, pocos meses antes de que cayera el régimen comunista.

Ambientada en el siglo XIX, estructurada en doce cantos, en la versión que nos ha llegado combina esta obra la prosa y el verso. Originalmente, cuenta Carlos Pardo en el prólogo, El Levante fue un libro de siete mil versos que años más tarde, para facilitar la lectura y las traducciones, el escritor rumano remodeló, pasando muchos de ellos a prosa y eliminando referencias locales.

El libro incluye, de forma juguetona, anacronismos conscientes (referencias a Borges, al Che Guevara, a Bioy Casares, a Mafalda). Combina lenguaje y formas arcaizantes (por ejemplo, una parábola en verso), acordes con el siglo XIX en el que se desarrolla, con recursos (pos)modernos. El final, verbigracia, constituye una auténtica mise en abyme muy a lo Escher. También emplea ese recurso unamuniano, o pirandelliano, de los personajes que interactúan con el autor. En un momento dado, y nos viene a la cabeza el Quijote cervantino, cuando terminaba un capítulo con "hora" y arrancaba el siguiente con "la del alba sería", el autor rumano, candidato al Nobel, realiza una de estas transiciones y termina un canto a mitad de frase, y también a mitad de una palabra, que se corta con un guion y que prosigue luego al inicio del siguiente canto.

La fantasía está muy presente en el desarrollo de la historia, en este caso con un afán reivindicativo, pues la literatura rumana del momento se hallaba muy apegada a la realidad. Cărtărescu expresa su oposición a esta corriente y nos brinda un auténtico festival imaginativo. Son recurrentes esas imágenes características del rumano, tan fascinantes, y abundan también descripciones muy líricas.

Se intuye el buen trabajo de la traductora, Marian Ochoa de Eribe, y se agradece la buena y bonita edición de Impedimenta. Aunque por momentos resulte arduo y uno sienta que se está perdiendo algo, El Levante es un libro hermoso y valioso, un curioso artefacto literario. 

Seguiremos leyendo a Mircea Cărtărescu.

Puede que también te interese:
Nostalgia, de Mircea Cărtărescu.

20 noviembre 2019

"La educación sentimental", un poema de Joan Margarit



LA EDUCACIÓN SENTIMENTAL

"Solía repetirme con su viejo desprecio:
los poemas no sirven para nada.
Me quería instruir en un infierno
donde bajar la guardia es perder la partida,
donde sólo el dinero nos protege
del frío de la edad. Pero en cambio ignoraba
que lo que nos protege es el poema,
que se debe buscar la poesía
por hospitales y juzgados.
Que más tarde también hablará de la amada.
Hay poesía incluso en las personas
que detestan vivir, como mi padre.
Y tenía razón en su argumento:
a nadie le sirvió, jamás la que él leía."

Joan Margarit, Todos los poemas (1975-2012). Desde Restos de aquel naufragio hasta Se pierde la señal (Austral, 2015).

13 noviembre 2019

"Casillero del diablo", de José Carlos Rodrigo Breto


Conocí a José Carlos Rodrigo Breto a través de las redes sociales. En una de sus cuentas de Instagram, @literatura_instantanea, divulga literatura de la buena y da una pista sobre su vasto repertorio de lecturas. Con un doctorado y un máster en Estudios Literarios, me sorprendió conocer la circunstancia de que este hombre atraviese en la actualidad una delicada situación económica, tras varios años en paro. Casillero del diablo (2013) es su quinto y penúltimo libro hasta la fecha. El año pasado publicó Ismaíl Kadaré: la gran estratagema (Ediciones del subsuelo), y el artículo en Wikipedia sobre su persona indica que es el mayor experto en España en la obra de este escritor albanés candidato al Nobel de Literatura.

Me gusta el título de Casillero del diablo, que aparte de otras connotaciones alude a una bebida alcohólica, un vino tinto. Se trata una novela de apariencia autobiográfica, que juega con la frontera entre realidad y ficción, con un protagonista que es y no es el autor y que atraviesa por una crisis personal y creativa. En la trama encontramos ingredientes como el amor, los viajes, el nazismo, el esoterismo, las redes sociales y las ratas: el protagonista trabaja en un centro que monitoriza el subsuelo de Madrid, por donde pululan ratas de alcantarilla, que nos lleva a pensar en cierto cuento perteneciente a El gaucho insufrible de Roberto Bolaño, un autor que creo que no es santo de la devoción libresca que profesa Rodrigo Breto. La narración avanza de forma no lineal, con saltos en el tiempo que se suceden con naturalidad, en una estructura para nada alambicada. 

En cuanto al estilo, el autor despliega un extenso ramillete de recursos, empezando por los hallazgos expresivos (metáforas, comparaciones, etc.), pasando por el juego con los espacios en blanco o la supresión de los signos de puntuación en ciertos fragmentos. Al mismo tiempo que la acción se desarrolla, leemos trozos de conversación entre el escritor y una lectora que, se supone, ha ido leyendo el libro conforme el narrador lo iba escribiendo y se lo enviaba en primicia, una lectora cero que sirve para introducir un interesante componente metaliterario que uno enclavaría en la estirpe cervantina, el de incluir una crítica o reseña de la propia novela que estamos leyendo, como sucedía, sin ir más lejos, en el Quijote. Las referencias literarias (Rulfo, Nabokov, Grass, Kafka) tampoco escasean, y es que Rodrigo Breto supura literatura por cada uno de sus poros.

Hay un momento del libro que creo que me costará olvidar, en el que el protagonista se encuentra frente a la tumba de Kafka y leemos:

"Y con los brazos en cruz, mientras la lluvia endurecida caía furiosa, en el dolor me hice eterno."

Aunque el tema del nazismo está demasiado transitado a estas alturas, y es difícil hallar un tratamiento que sorprenda o que aporte algo al lector actual, Casillero del diablo me ha parecido una novela muy disfrutable, escrita por alguien que conoce a la perfección el oficio literario. Un libro que se lee con gusto.

Recomendable.

05 noviembre 2019

"Oficio de suicidas", un poema de Juan Luis Panero


OFICIO DE SUICIDAS

"Pocas las palabras, pequeños sus designios,
nombrando siempre realidades banales,
triviales signos, hechos consumados,
y, en el fondo, sórdida presencia de la muerte.
Oficio melancólico, construir estas jaulas,
estas escasas lápidas del tiempo que nos pasa, 
oficio de suicidas, intentar retener
la huella de la luz en sílabas de sombra."

Juan Luis Panero, Antología (1968-2003) (Renacimiento, 2003). 

29 octubre 2019

"El maestro Juan Martínez que estaba allí", de Manuel Chaves Nogales.


Chaves Nogales, gracias a unos y otros, está de moda. Una moda a la que, me temo, he llegado tarde, pero a la que me alegro de haber arribado a pesar de mi reticencia a seguir modas. Fue un autor casi secreto durante mucho tiempo. Como trató de ejercer su libertad y no se casó con nadie, en la guerra ambos bandos lo repudiaron. "Ambicioso, vacío, extravagante, la hora de Chaves Nogales pasó. Ni fue, ni ha sido no volverá a ser nada", dijeron de él allá por 1938, con escasa visión de futuro, en Azaña y ellos: cincuenta semblanzas rojas. Andrés Trapiello lo redescubrió y lo reivindicó en su ensayo Las armas y las letras. Pérez-Reverte no se cansa de repetir que el prólogo de la imprescindible A sangre y fuego debería estudiarse en los colegios. A Manuel Chaves Nogales (1897-1944), periodista sevillano, que comparte nombre con aquel presidente socialista de la Junta de Andalucía (sí, el de los "minolles"), hoy puede que lo tacharan de equidistante. Libros del Asteroide ha contribuido con el rescate de su obra a lo que podríamos llamar, acaso, la canonización tardía de sus escritos.

"Y los que no se fueron con unos ni con otros, murieron víctimas de los unos o de los otros", leemos en El maestro Juan Martínez que estaba allí (mal título, por cierto, para un gran libro). Una reveladora frase que refleja la polarización existente en ciertas coyunturas históricas, en las que se condena a todo aquel no que no se adhiere de forma rotunda a un bando. Víctimas de los hunos o de los hotros, como diría Unamuno (de rabiosa actualidad -y me alegro- gracias a la meritoria película de Amenábar, Mientras dure la guerra).

En París, Chaves Nogales conoció al bailarín flamenco Juan Martínez y su compañera Sole, que habían asistido en Rusia a la revolución soviética y la posterior guerra civil entre zaristas y bolcheviques. Su relato de lo que vivieron en esa etapa turbulenta de la historia de Europa, y de cómo se las ingeniaron para sobrevivir, a lo largo de seis años, constituye la trama del libro. Habla Trapiello en su prólogo de la indecidibilidad que lo define. No tenemos la posibilidad de decidir si lo narrado es fiel crónica de sucesos, novelización, compilación de lo que le contó Juan Martínez mezclado con diferentes testimonios... Se trata, en definitiva, de un texto híbrido.

La novela, publicada en 1934, se estructura en breves episodios que le confieren gran agilidad. Resulta muy entretenida de leer. Contiene algunos episodios tremendos, y una buena muestra del repertorio de actitudes en las que puede caer el ser humano (de la heroicidad a la infamia, de la integridad a la mezquindad, pasando por la crueldad y el fanatismo). La incluiré, sin duda, en mi lista de mejores lecturas del año. Y seguiré, cómo no, leyendo a Chaves Nogales.

20 octubre 2019

"El calvo del Sonora", un poema de David Pérez Vega


EL CALVO DEL SONORA

                       "Pero aunque sea un boxeador golpeado
                        voy a dar mis últimas peleas."
                                                               Jorge Teillier.

Mecido por el oleaje de la música y la batuta
de una copa en la mano, se acercaba
a las chicas. A su alrededor bailaba, y ellas,
a veces, le seguían brevemente el juego.
Al inclinarse sobre sus oídos los rechazos
no le hacían mella, no cambiaba el compás
ni el semblante, sostenido en el ritmo,
imperturbable a su inmóvil derrota, bailaba.
Siempre iba solo, siempre estaba borracho,
entraba en aquel único pub: el Sonora.

En el andén de Atocha, sólo un día le vi
en otra parte, como yo, esperaba el tren, al fin
sobrio –chándal y bolsa de deporte, escapado
del presidio de cualquier polígono industrial-.
Tras sentarse, su mirada hundida se dispersó
por las paredes de márgenes secos del vagón.
Tal vez, nuestro Tony Manero de los suburbios,
el Calvo del Sonora, soñase ya en ese instante
con su particular fiebre del sábado noche,
embebido de turbios escenarios propicios:
tequilas y cactus, desierto y mariachis.

Pasaba de los treinta y nosotros no alcanzábamos
los veinte. Nos sonreíamos observándole,
espectadores cruentos de sus bailes sin pareja.
Siempre estaba solo, siempre iba borracho.
Había algo patético en él y también, pienso
ahora, algo poderoso como el hierro ardiente
de la vida. Nos sonreíamos divertidos, pero,
quizás –inconfesable, subterráneo- temerosos
ya del paso del tiempo y los destinos posibles.

Fundido, otra figura más, en el mural
de folclore mexicano del Sonora y el rebullir
de aquellos días inciertos (porque yo también
tuve veinte años…) le recuerdo esta noche
como una terca imagen del fracaso, pero,
porque así lo quiere el tiempo y la memoria,
irrumpe en mí además como un icono
de cierta voluntad temeraria –boxeador
sonado que sigue en pie con las costillas
rotas-, ensalzado al fin por todas las ocasiones
en que la vida nos obligó más tarde
a nosotros, que aún podíamos comernos
el mundo, a tener que ser, persistentes
y en vano, iguales al Calvo del Sonora.


David Pérez Vega, El bar de Lee (Baile del Sol, 2013).

13 octubre 2019

Música: Rafael Berrio

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Conocí a este creador a través de una película, La reconquista de Jonás Trueba


Desde entonces sus canciones me han acompañado de forma recurrente de una u otra forma. 


Supongo que me gusta porque sus cuidadas letras derrochan literatura, y cierta intelectualidad. 


No deja de ser un músico minoritario, al que tal vez se le podría aplicar esa dichosa etiqueta: de culto.



Nació en San Sebastián el año 1964 y lleva desde los años ochenta dedicado a la música. Este mismo año ha visto la luz su octavo álbum, Niño futuro.

06 octubre 2019

"Rialto, 11", de Belén Rubiano



A Belén Rubiano la sigo en Instagram y sin duda me parece una persona especial (que ame los libros con toda su alma ayuda a que la miremos con buenos ojos). Su ópera prima, Rialto, 11, que edita Libros del Asteroide, gira en torno a parte de su aventura como librera en la ciudad de Sevilla, primero como empleada y luego como autónoma en solitario. Como nos advierte el subtítulo, "Naufragio y pecios de una librería", el negocio hubo -no sin drama- de cerrar. Nos quedan, no obstante, los frutos de la experiencia y una plétora de anécdotas.

El título, con coma y dígito, evoca una obra mítica de los libros sobre librerías: 84, Charing Cross Road. Durante la primera mitad de la lectura, llegué a pensar que los méritos literarios de Rialto, 11 superaban los de la novela epistolar de Helene Hanff, que pese a la belleza indiscutible que la historia destilaba no encontré demasiaddo afortunada en lo que a estilo -traducción mediante- se refiere.

"De modo que fueron pasando las horas, los días y, con ellos, las estaciones, pues nunca, desde que hay testimonio del mundo, han sucedido los unos sin las otras y hubiera quedado raro".

En la segunda mitad, por el contrario, los deslices pesan más que los aciertos, y uno cierra el libro con un sabor no del todo dulce. Me ha parecido encontrar un error de concordancia: "el ejemplar dedicado por mí que decoloró el tiempo y la luz de Sevilla en el escaparate de Rialto", se lee (página 134) donde cabría leerse "decoloraron", en plural. Diez páginas después hallamos otro fallo gramatical, en esta ocasión un quesuismo: "O sea, que nunca había pisado la librería de la que tanto amaba su encerado" (en lugar de "cuyo encerado amaba tanto"). También abundan las repeticiones de palabras en corto espacio, y podemos encontrar dos veces el copulativo "era" en la misma línea, sin una intención expresiva que justifique esa repetición. En otras ocasiones, dentro de esa tendencia a "escribir como se habla", la autora acierta y halla recursos literarios afortunados.

Lo mejor: la inteligencia, la sensibilidad y el amor a los libros que trasmina, por no hablar de la chispa y el sentido del humor a la hora de contar las sucesivas anécdotas.
Lo peor: que podría, a ratos, estar mejor escrito.

Rialto, 11 en Al sur, con Jesús Vigorra.

30 julio 2019

Gregaria grey


   

   Doscientas ovejas quemadas en un incendio, reza un titular de periódico. El granjero les abrió la puerta antes de resguardarse de las llamas, pero aun con vía libre las ovejas no se arrancaron a huir y ni siquiera traspasaron los límites del establo, como si algo más allá de nuestra comprensión (pensemos en El ángel exterminador de Buñuel), un muro invisible y a un tiempo impenetrable, les blindase el paso. Murieron, pues, como auténticas ovejas. Cumplieron con el paradigma, y su condición borreguil se impuso al espíritu de supervivencia. Obsecuentes, dóciles, timoratas, hasta el final fueron gregaria grey.

24 julio 2019

Parecidos razonables (III)


Marcus Zymmer


1

"Amo a la humanidad, lo que me revienta es la gente" Quino en Mafalda.
"Me gustan las personas y detesto a la gente" Srta. Bebi en Amor y asco.

2

"Nadie puede bañarse dos veces en el mismo río". Heráclito.
"Nadie puede bañarse dos veces
en el mismo río.
No es sólo cuestión del agua
es que uno no es,
jamás,
el mismo."
Carlos Miguel Cortés en Asíntota.


3

"Vive rápido, muere joven y deja un bonito cadáver". En Llamad a cualquier puerta, película de Nicholas Ray.
"Vivo rápido y no tengo cura, 
iré joven pa' la sepultura". 
Rosalía en "Con altura".

En capítulos anteriores:
Parecidos razonables (II)
Parecidos razonables

08 julio 2019

"Rasgar algo de vida. Diarios (2014-2016)"



Acabo de publicar un nuevo libro: Rasgar algo de vida. Diarios (2014-2016), un volumen que aspira a recrear -con vocación de transparencia- un segmento de vida en sus múltiples manifestaciones, a través de un conglomerado de textos de naturaleza híbrida que abarcan el aforismo, la prosa poética, la anécdota, el relato autobiográfico... Literatura en torno al yo, literatura de observación -que diría Josep Pla-, una ventana a la realidad social pero también a las honduras abisales del ser. Textos jalonados por referencias literarias y culturales, incursiones en el humor e inexcusable interés en el lenguaje. Con probabilidad la primera entrega de una serie en construcción.

Consta el libro de 211 páginas y se vende (es un decir) a 10 euros. Si hay alguien interesado, puede ponerse en contacto conmigo, ya que es un libro autoeditado y carece de distribución. Gracias en cualquier caso por la atención prestada.



15 junio 2019

Microrrelato: "Adepto del celuloide"



ADEPTO DEL CELULOIDE

   Me costará olvidar la escena en aquel cine de Bolonia. A los diez minutos de metraje, un anciano ubicado en filas posteriores montó en cólera por el ruido inadmisible que, a su juicio, yo producía masticando palomitas. Me pareció una reacción desproporcionada, e hice ademán de girarme para entrar al trapo. Mi prima, que llevaba tres años en Italia, me disuadió con un codazo desde la butaca contigua. Por señas me emplazó a una posterior explicación, al tiempo que me arrebataba el cubo de palomitas casi lleno. Yo la miré desconcertado.
   De vuelta a casa comenzó a explicarme que aquel hombre, durante veinte años alcalde de la ciudad, padecía de Alzheimer. Gracias a su gestión, Bolonia se había transformado en lo que hoy era. Querido por mucha gente, recordado por todos, él ya no conseguía acordarse de nadie. Pese a todo, conservaba la costumbre de ir al cine. Agradecida, la gente por lo general lo respetaba de forma primorosa. Las películas que miraba -sin comprender enteramente- caían pronto en las manos insaciables de la desmemoria, pero él aguardaba las salidas cinéfilas como uno de los pocos alicientes de su rutina.
   Agradecí a mi prima que frenase mi conato de respuesta en mitad de la película. Una vez contextualizada, la bravata de aquel hombre podía resultar hasta entrañable, aunque muy triste. Le pregunté si la familia se molestaría en caso de que yo contase aquella historia. "No puedo garantizarlo", dijo encogiéndose de hombros, acaso algo indiferente ante mi manía de ponerlo todo negro sobre blanco. Luego calló unos segundos, como las radios de esos coches que se internan en un túnel de kilómetro y medio.

Jesús Artacho, 2019.

*Texto publicado previamente en la web microcuento.es

02 junio 2019

"Alabanza de la mala opinión de sí mismo", un poema de Wislawa Szymborska

No le esperaban, de Ilya Repin


ALABANZA DE LA MALA OPINIÓN DE SÍ MISMO

"El águila ratonera no suele reprocharse nada.
Carece de escúpulos la pantera negra.
Las pirañas no dudan de la honradez de sus actos.
Y el crótalo a la autoaprobación constante se entrega.

El chacal autocrítico está aún por nacer.
La langosta, el caimán, la triquina y el tábano
viven satisfechos de ser como son.

Cien kilos pesa el corazón de la orca,
pero es, en lo esencial,
como una pluma liviano.

En el tercer planeta dle sol,
la conciencia limpia y tranquila
es síntoma primordial de animalidad."

Wislawa Szymborska, Paisaje con grano de arena (Lumen). Traducción de Jerzy Slawomirski y Ana María Moix.