“Eso es lo bueno del
boxeo, me dijo Basil mientras me limpiaba con una toalla. Los rivales siempre
vienen de uno en uno. No sucede lo mismo en la vida.”
Boxeo sobre hielo
es la opera prima en cuanto a
narrativa se refiere de Mario Cuenca Sandoval, un joven escritor barcelonés
residente en Córdoba. Es licenciado en Filosofía y eso se nota -para bien- en
su novela. También ha publicado algunos libros de poemas en editoriales como
Renacimiento o Visor. Como podréis suponer, esto también es perceptible en su
libro, que mereció el Premio Andalucía Joven de Narrativa en 2006. La novela
está estructurada en capítulos muy breves, pequeños fragmentos que le permiten
cambiar de asunto en cualquier momento, por lo que es difícil que la lectura se
haga pesada. El libro me ha resultado interesante. Mario Cuenca escribe bien,
por lo que da gusto leerle cuente lo que cuente, y su novela entretiene, hace
reflexionar e informa de historias que entrelaza con la trama principal, que se
centra en la vida de un campeón de boxeo, el loco Larretxi. El narrador es el
hijo que tiene con Margot, de quien se separa tras una relación algo
turbulenta. La novela está ambientada a finales de los sesenta y principios de
los setenta, y en ella encontramos múltiples referencias literarias (a Barthes,
Bukowski, Poe, Shakespeare, Conrad, Kafka, César Aira). Dejo algún otro fragmento:
“La música puede obligarte a la melancolía sin objeto, pero
no puede ser cruel, no puede, como la palabra, hacerte ver que tu vida ha sido
en vano, no puede decirte ¡rectifica!,
no puede reprocharte, no puede moverte al desprecio. De otro modo: no
representa las energías genuinamente humanas y naturales: el odio, la
malevolencia y el arrepentimiento.”
“¿Cuánto podemos ascender sin perder nuestra identidad, sin
dejarla a nuestros pies como una piel antigua?”
