La cena me ha
recordado en varios momentos a la para mí justamente alabada serie Los Soprano. He curioseado un poco en la red y he visto que el autor menciona precisamente entre sus fuentes de inspiración la famosa serie creada por David Chase. Desde luego, es un libro que abre interrogantes y
se presta al debate. Sólo por eso ya resulta interesante.
La cena es una
novela a vueltas con la irrupción de la violencia en un par de familias
holandesas de clase media, una novela en la que los personajes se ven en medio
de dilemas morales que afrontarán de forma más o menos discutible. Por decirlo
claramente: si vuestro hijo comete un delito, un delito grave e injustificable
por el que debería pasar años en prisión, ¿se lo contaríais a la policía?
¿Hasta qué punto llegaríais a protegerlo para que su futuro no se viera
comprometido? Parece ser que el germen de la novela se encuentra en un suceso
real ocurrido en Barcelona (donde Herman Koch reside) sobre el
asesinato de una indigente que dormía en un cajero automático.
Dos parejas quedan para cenar en un restaurante de postín.
Los dos hombres son hermanos: Serge, por un lado, político en la oposición,
aspirante a primer ministro, y Paul, por otro, narrador de la novela.
Suele ocurrir en estos casos, cuando leemos una historia en
primera persona, que tendemos como lectores a meternos en la piel del que la
cuenta, a comprenderlo e incluso a ponernos de su parte. En este caso, conforme
avanzan las páginas y vamos conociendo a Paul, nos damos cuenta de que eso no resulta
factible. Desde el principio tenemos indicios de que es un poco ácido,
sarcástico, desde luego más incorrecto que su hermano, que por motivos obvios
nunca puede descuidar la diplomacia. Pero más adelante, cuando lo conocemos un
poco más en profundidad, su patente amoralidad nos puede asquear. Y aun así, como Tony Soprano, es
un perfecto hombre de familia. Creo que no es un libro para identificarse con
los personajes, sino para reflexionar un poco sobre las decisiones que toman y
la forma en que actúan.
La cena es, en
definitiva, una novela que engancha y uno no puede parar de leer hasta que la
termina. Además, se presta a la reflexión y al debate. Se entiende por lo tanto
que haya sido un éxito de ventas. Hace poco, por cierto, Salamandra ha
publicado la nueva novela de Koch, Casa
de verano con piscina.
