26 de enero de 2018

"La ruta de don Quijote", de Azorín



("Tal vez sí, nuestro vivir, como el de don Alonso Quijano, el Bueno, es un combate inacabable, sin premio, por ideales que no veremos realizados...")

No hace mucho que atravesamos los fastos con motivo del cuarto centenario de la publicación del Quijote cervantino. En 2015, durante la efeméride de la segunda parte, vio la luz la "traducción", por parte de Andrés Trapiello, del texto cervantino al castellano actual. La ruta de don Quijote, el libro de Azorín que acaba uno de leer, data de 1905, cuando se celebraba el tercer centenario de la publicación de la primera parte de esa madre de la novela moderna que es El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha. Ese mismo año, por cierto, Unamuno publicaría Vida de don Quijote y Sancho.

Por encargo de El Imparcial, Azorín emprendió una breve ruta literaria por los lugares en los que el famoso hidalgo vivió sus aventuras. Este periplo no es exhaustivo, y no se habla -por ejemplo- de emplazamientos aragoneses y catalanes que Alonso Quijano visitó, pero Azorín relata su paso por Argamasilla de Alba, El Toboso, Ruidera, entre otras localizaciones. Se trata de una España rural, castiza, a la que el autor acompaña con una prosa de sabor local, con presencia de palabras vernáculas, a veces arcaicas y en desuso, muchas veces hermosas. El estilo, salvando las distancias, me hace pensar en autores posteriores como Josep Pla o Trapiello. A Vargas Llosa, es sabido, este libro le maravilló, y le dedicó fervorosas palabras en su discurso de ingreso en la RAE. 

Además de los lugares, Azorín detiene su mirada en las gentes con las que se cruza, y esboza más de una semblanza personal. Y, como no podía ser menos, en el paisaje castellano-manchego, que describe con las habituales trimembraciones. A ratos puede gustarme más o menos, pero me despierta una gran ternura la escritura de Azorín, esa sintaxis sencilla, su prosa lírica, su actitud minuciosa, atenta a los detalles, el léxico tan rico. En algún momento, eso sí, puede cansar la costumbre de adjudicar dos o tres adjetivos a cada sustantivo. Pero es dulce dejarse llevar por su cadencia. 

Algunos enlaces relacionados con el autor:
Vídeo: Imprescindibles: "Azorín. La imagen y la palabra".

18 de enero de 2018

Fotografía: Artur Pastor



Comparto algunas imágenes tomadas por Artur Pastor, fotógrafo portugués fallecido en 1999. Se ubican mayormente en el mundo rural, donde Pastor retrata a gentes en distintas labores y profesiones (agricultura, ganadería, pesca). La mayoría de las fotografías de esta entrada están fechadas en los años 40-60 del siglo XX. 

Este tumblr está dedicado a la divulgación de su obra. Dejo también enlace a su entrada en Wikipedia. Agradezco a María Sánchez el descubrimiento.













9 de enero de 2018

Microrrelato: "Ágrafo fatal"

Dustin Lee


ÁGRAFO FATAL


Originalidad ante todo: era su lema. Abominaba las frases hechas, las palabras gastadas, los argumentos trillados.
Escribió un relato. Tiempo después, leyendo a Vila-Matas, encontró una frase idéntica a una muy genuina que él había escrito. 
Tituló un libro. Meses después, descubrió que ese título ya lo había utilizado, años atrás, Rodrigo Fresán. 
Compuso un prolijo texto sin emplear nunca la vocal e. Más tarde, supo que algo así fue experimentado ya por un tal Perec. 
Rizó el rizo y escribió acerca de un letraherido torturado porque todas sus obras no parecían sino copias. Pero también en esto se le habían adelantado... 
Lo enfurecía oír la frase “nada nuevo bajo el sol”, pues opinaba que no todo está inventado. Pero, por cuestiones de temperamento, bajaba pronto los brazos, y horrorizado ante la posibilidad de que cualquier cosa que saliese de su bolígrafo anduviese ya escrita, por otra persona, quién sabe si en otro tiempo, ante la idea espantosa de que sus creaciones fuesen réplicas, rajó todos sus papeles y dejó para siempre de escribir.


*Microrrelato originalmente publicado en Microcuento.es


6 de enero de 2018

Películas vistas en 2017

Fotograma de Paterson (2016), de Jim Jarmusch

-Permanent vacation (1980), de Jim Jarmusch 
-Buscando a Vivian Maier (2013), de John Maloof y Charlie Siskel
-Mercado de futuros (2011), de Mercedes Álvarez
-Transeúntes (2015), de Luis Aller
-Paterson (2016), de Jim Jarmusch
-Avaricia (1924), de Erich von Stroheim
-L'Atalante (1934), de Jean Vigo
-Hermosa juventud (2014), de Jaime Rosales
-La vida de bohemia (1992), de Aki Kaurismäki
-La vida es un milagro (2004), de Emir Kusturica
-Amanecer (1927), de F. W. Murnau
-El acorazado Potemkin (1925), de Sergei M. Eisenstein
-Celebración (1998), de Thomas Vinterberg
-Close-Up (1990), de Abbas Kiarostami
-Sombras en el paraíso (1986), de Aki Kaurismäki
-El porvenir (2016), de Mia Hansen-Love
-El buscavidas (1961), de Robert Rossen
-El viajante (2016), de Asghar Farhadi
-Eva al desnudo (1950), de Joseph L. Mankiewicz
-Rocky (1976), de John G. Avildsen
-La juventud (2015), de Paolo Sorrentino
-A propósito de Llewyn Davis (2013), de Joel y Ethan Coen
-Días del cielo (1978), de Terrence Malick
-Johnny Guitar (1954), de Nicholas Ray
-Café Society (2016), de Woody Allen
-La vida de Brian (1979), de Terry Jones
-La habitación (2015), de Lenny Abrahamson
-La próxima piel (2016), de Isaki Lacuesta e Isa Campo
-Blade runner (1982), de Ridley Scott
-Ser o no ser (1942), de Ernst Lubitsch
-Toro salvaje (1980), de Martin Scorsese
-Toni Erdmann (2016), de Maren Ade
-Sparrows (Gorriones) (2015), de Rúnar Rúnarsson
-El pisito (1959), de Marco Ferreri e Isidoro M. Ferry
-Hiroshima, mon amour (1959), de Alain Resnais
-Verano 1993 (2017), de Carla Simón
-El ciudadano ilustre (2016), de Mariano Cohn y Gastón Duprat
-Una pastelería en Tokio (2015), de Naomi Kawase
-Monsieur Verdoux (1947), de Charles Chaplin
-El país de las maravillas (2014), de Alice Rohrwacher
-Solas (1999), de Benito Zambrano
-Cantábrico (2017), de Joaquín Gutiérrez Acha
-Uno por ciento, esquizofrenia (2006), de Ione Hernández
-La soledad del corredor de fondo (1962), de Tony Richardson
-Los santos inocentes (1984), de Mario Camus
-I'm not there (2007), de Todd Haynes
-Las vírgenes suicidas (1999), de Sofia Coppola
-Rebobine, por favor (2008), de Michel Gondry
-Vacaciones en Roma (1953), de William Wyler
-La pianista (2001), de Michael Haneke
-Gran Torino (2008), de Clint Eastwood
-De aquí a la eternidad (1953), de Fred Zinnemann
-Historia de una pasión (2016), de Terence Davies
-Perros de paja (1971), de Sam Peckinpah
-Novecento (1976), de Bernardo Bertolucci
-El hotel eléctrico (1908), de Segundo de Chomón
-Las horas (2002), de Stephen Daldry
-Timbuktu (2014), de Abderrahmane Sissako
-El hobbit: un viaje inesperado (2012), de Peter Jackson
-El niño de la bicicleta (2011), de Jean-Pierre y Luc Dardenne
-Doña Clara (2016), de Kleber Mendonça Filho
-Cantando bajo la lluvia (1952), de Stanley Donen y Gene Kelly
-Un corazón en invierno (1992), de Claude Sautet
-La ciénaga (2001), de Lucrecia Martel
-Mañana (2015), de Cyril Dion y Mélanie Laurent
-Yi Yi (2000), de Edward Yang
-Al azar de Baltasar (1966), de Robert Bresson
-Ariel (1988), de Aki Kaurismäki
-Fresas salvajes (1957), de Ingmar Bergman
-Timecode (C) (2016), de Juanjo Giménez Peña
-La fiera de mi niña (1938), de Howard Hawks
-Aquel querido mes de agosto (2008), de Miguel Gomes
-El doctor Frankenstein (1931), de James Whale
-Alps (2011), de Yorgos Lanthimos
-Fitzcarraldo (1982), de Werner Herzog
-Trenes rigurosamente vigilados (1966), de Jirí Menzel
-El mundo sigue (1963), de Fernando Fernán-Gómez
-El abrazo de la serpiente (2015), de Ciro Guerra
-Rosalie Blum (2015), de Julien Rappeneau
-Guest (2010), de José Luis Guerín
-Mouchette (1967), de Robert Bresson
-Nostalgia de la luz (2010), de Patricio Guzmán