
Supongo que la mayoría de vosotros no conoceréis a Hebe Uhart. Yo nunca había oído su nombre hasta que, al terminar una lectura de cuentos, el escritor Andrés Neuman terminó diciendo (ordenando, casi): “lean a Hebe Uhart”. Tuvo que deletrearlo, es cierto, pero todos anotamos ese nombre. Pasado un tiempo, me topé en la biblioteca con un libro de la tal Hebe Uhart, a la que se catalogaba en la contraportada como “una de las mejores cuentistas argentinas”. Ya sabemos que estos calificativos no hay que tomárselos al pie de la letra, porque si no se generan expectativas que luego pueden verse defraudadas, pero el libro me interesaba y lo tomé prestado.
Del cielo a casa (2003) reúne dieciocho cuentos. Abre el libro “Navidad en el parque” un relato sin protagonista y se diría que sin argumento. Ofrece una visión general del funcionamiento de una clínica veterinaria situada junto a un parque. Es un trozo de vida retratado, no hay desenlace, ni trama. Se trata de relatos todos ellos de corte realista, sencillos en cuanto a su estructura, escritos con un lenguaje conversacional, cotidiano, cercano a la lengua oral. Hay varios que giran en torno a un escritor, conferenciante o gente relacionada con la literatura.
He leído los primeros relatos con interés. “Congreso” es de los que más me han llamado la atención. Un relato cercano sobre una argentina que narra su viaje a la lejana Alemania, donde ha sido invitada a un congreso de escritores. En mi opinión, consigue hacerse con la complicidad del lector. Pero conforme he ido pasando las páginas del libro no me he llegado a interesar demasiado por lo que estaba leyendo. La mayoría de los relatos me ha dejado un poco frío, no sé si es que yo no he sabido leerlos. A veces, en estos casos, me da por pensar si es demérito del libro o si es que uno está tan vacío que no saca mucho provecho de la lectura. La verdad es que el libro se deja leer, hay detalles que me han gustado, pero sí es verdad que el conjunto no me ha entusiasmado especialmente. El último, “El holandés errante”, es también uno de los que más me han llegado.