1 de enero de 2013

Las armas secretas




A pesar de que no lo he leído todo lo que merecería, Cortázar es uno de los maestros del cuento para mí. En el recuerdo permanecen piezas como “Continuidad de los parques”, “Carta a una señorita en París”, “Axolotl” o “Instrucciones para John Howell”, a las que se añaden otros grandes relatos de Las armas secretas como son “Las babas del diablo” y “El perseguidor”, el más extenso de los cinco que componen este libro.

Como El invierno en Lisboa de Antonio Muñoz Molina, “El perseguidor” nos sitúa en el mundo del jazz. El protagonista, Johnny Carter, es un trasunto del saxofonista Charlie Parker, un artista eminentemente instintivo del que Bruno, el crítico de jazz que narra la historia, ha escrito un libro. El relato tiene numerosos fragmentos y reflexiones para no olvidar. Junto con “Las babas del diablo”, está entre lo mejor que he podido leer este año. Este último comienza con el narrador preguntándose cuál será la mejor manera de contar lo que va a contar.

A lo largo del relato asistimos a un estimulante cuestionamiento del lenguaje, una resistencia feroz a lo convencional. Susana Jakfalvi escribe en el prólogo unas líneas que me parecen dignas de mención. Leemos que este relato afirma “el impulso y la necesidad de búsqueda en el hombre a partir de una ruptura y cuestionamiento de la certidumbre de las pautas convencionales, en el esfuerzo por acceder a una realidad diferente, pero más válida en tanto nos permite apropiarnos de la esencia de la realidad, apropiación epistemológica y ontológica que, en definitiva, debería ser el objeto de toda existencia humana”.

En “Cartas de mamá”, el relato que abre el libro, una pareja -Laura y Luis- que vive en París recibe una carta de la madre de este desde Argentina que vuelve insoportablemente real un fantasma que ambos se esforzaban por olvidar. La madre menciona al fallecido Nico, hermano de Luis y ex de Laura, y lo hace dándolo, seguramente por equivocación, por vivo.

Qué vamos a descubrir de Cortázar que no se haya dicho ya, es uno de esos autores imprescindibles para los amantes de la literatura con todas sus letras. Julio Cortázar es creatividad, lucidez y juego.

5 comentarios:

  1. De Cortazar he leído muy poco. A decir verdad he empezado bastantes veces Rayuela y nunca he podido continuar mas de un par de capítulos.

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  2. Has mencionado unos cuantos de entre mis preferidos.
    ¿Has leído "la noche boca arriba"? Nunca me cansaré de él, ni de Rayuela...

    Un abrazo

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  3. Albanta: No eres la única a la que le pasa. No sé si habrás llegado al capítulo séptimo, es breve y bastante recordado. "Toco tu boca..." Te animo también a que pruebes con algunos de sus cuentos, a ver qué tal. Un saludo.

    Jordi: No, todavía no, aunque me lo han recomendado. Tengo que seguir con los cuentos de Cortázar, me alegro de que te apasione. Un abrazo.

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  4. No llegué mucho más allá de Rayuela, me apunto los cuentos, me apetece, voy a ver si encuentro este volumen.

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  5. El perseguidor lo tienes que leer, Jose. No digo más.

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