29 de agosto de 2015

Parecidos razonables (II)

Fotografía de Salih Cengiz

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Escribe Fernando Pessoa:
"Más de una vez, al pasear lentamente por las calles vespertinas, me ha golpeado el alma, con una violencia súbita y aturdidora, la extrañísima presencia de las cosas. No son exactamente las cosas naturales las que de ese modo me afectan y las que de manera tan poderosa me producen esa sensación: son más bien las distribuciones de las calles, los letreros, las personas vestidas y charlando, los empleos, los periódicos, la inteligencia de todo eso."
En Libro del desasosiego (escrito entre 1913 y 1935, año del fallecimiento del autor, y publicado en 1982), traducción de Perfecto E. Cuadrado (Acantilado, 2002).

Escribe Enrique Vila-Matas:
"Conmoción esta mañana al salir a la calle y reparar de golpe en la extrañísima presencia de las cosas. Me he sentido tan atónito como completamente superado al observar la geométrica distribución de las calles, los letreros que indican la cercanía del parque Güell, las personas vestidas y charlando, el vendedor de lotería, la risa del paquistaní en la puerta del supermercado, la vendedora de flores de la Travessera, la inteligencia de todo eso.
El barrio es un prodigio más de la relojería universal, y uno ha de ser muy estúpido para negar la inteligencia y ficción de las cosas que lo recorre. He caminado por las calles como si fuera un recién llegado y he admirado la perfecta distribución de semáforos y letreros, la asombrosa realidad de la inteligencia cotidiana".
En Dietario voluble (Anagrama, 2008).

2

(Descubierto a través de Jesús Montiel, cuyo blog puede visitarse aquí)

"El corazón, si pudiese pensar, se detendría."
Fernando Pessoa, Libro del desasosiego.

"El corazón, si pudiera pensar, se pararía."
Andrés Trapiello, El tejado de vidrio (Pre-Textos, 1994).

En capítulos anteriores:
Parecidos razonables

6 comentarios:

  1. Muy bueno: a veces leemos cosas y luego nos vuelven a la hora de escribir, a veces no sabemos de dónde vienen, crees que es tuyo pero lo leíste en alguna parte, o simplemente no reparas en que tu cabeza no está inventando sino recordando.

    No creo que se traten de simples plagios.

    Saludos

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  2. Puede ser lo que dice David ... en algunos casos será que te viene a la mente lo aprendido, pero en otras será plagio, jeje. Curiosa la sección; me encanta.

    bsos!

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  3. No conocía esta sección, pero me ha encantado toparme con ella. "Curiosos" parecidos razonables. Un saludo.

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  4. David: La verdad es que ambos son reconocidos admiradores de Pessoa, y no es de extrañar que esto se les haya podido colar por la puerta de atrás. No creo que sean plagios intencionados, ni tan escandalosos como cuando textualmente se copian páginas y páginas, pero ahí queda la coincidencia. A mí, por cierto, me gusta leer a los tres, tanto a Pessoa como a Trapiello y Vila-Matas, y quizá no exagero si digo que admiro sus libros. Un saludo.

    Rossy: Te remito a lo que le comento a David. Y gracias por la visita, la atención prestada y el comentario. Besos!

    Jesús: Normal es que no la conozcas, ya que tiene una existencia dispersa y una periodicidad extraña que ni siquiera el administrador del blog acierta a conocer, jajaja. Un saludo, gracias por pasarte.

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  5. Inquietantes parecidos, sobre todo el de Vila-Matas, si es inintencionado, entonces el viejo Freud se debe estar riendo en su tumba, se ve que el inconsciente no sólo almacena basura.
    Un saludo,
    Sonia

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  6. Así es, Sonia. Fue leyendo el "Libro del desasosiego" cuando tuve un déjà vu y me di cuenta de que lo que estaba leyendo ya lo había leído antes en un libro de Vila-Matas. Estaría bien conocer la versión de los autores en este pequeño asunto por si nos aclara algo, aunque tal vez nos dejaría aún más confundidos, sin saber muy bien qué pensar. Un saludo.

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