29 de septiembre de 2010

Vida de un detective salvaje


Roberto Bolaño Ávalos nace en Chile en 1953. Habiendo pasado allí la infancia, en su primera adolescencia viaja con sus padres a México DF. Allí se hace trotskista y realiza casi todos los estudios secundarios hasta los 17 años, edad a la que definitivamente abandona la escuela. En 1973, tras un viaje propio de los personajes de Kerouac, regresa a su país natal con el propósito de apoyar el gobierno de Salvador Allende. Luego del golpe de Estado de Pinochet se une a la resistencia. Es detenido y permanece ocho días en la cárcel. Cuando vuelve a México conoce al poeta Mario Santiago, junto a quien funda un movimiento poético de vanguardia que bautizan Infrarrealismo. Una de las revistas con las que cuenta el movimiento es Rimbaud, vuelve a casa. Se llega a editar una antología (Poetas infrarrealistas mexicanos), en la que Bolaño, por ser chileno, no se incluye. En palabras del autor, el Infrarrealismo “fue una especie de Dadá a la mexicana”. La escritora Carmen Boullosa se refiere a ellos en una entrevista a Bolaño:

"Eran el terror del mundo literario. Antes de comenzar mi primera lectura de poemas, en la Librería Gandhi, en el remoto año de 1974, me encomendé a Dios –en quien no creía por lo regular, pero a alguien tenía que pedírselo– para que por favor no fueran a aparecer los infras. [….] Me daba horror leer en público –me parecía que eso era realmente de payasos–, pero al temor de la tímida se pegaba el pánico del ridículo: los infras podían aparecer, irrumpir a media sesión y llamarme tonta (que vaya si lo era, no había conseguido armar un poema decente [….]). Ustedes estaban allí para convencer al medio literario de que no podíamos tomarnos en serio con lo que no era legítimamente serio, que en la poesía –desdiciendo el dicho chileno– de lo que se trataba era precisamente de aventarse a precipicios.”


Aunque publica algunos libros de poesía (Gorriones cogiendo altura, Reinventar el amor), Bolaño va poco a poco abandonándola en favor de la prosa (“toda la poesía, en cualquiera de sus múltiples disciplinas, estaba contenida o podía estar contenida, en una novela”, leemos en 2666). En 1977 Bolaño se marcha de México y viaja por África, Europa y llega a España. Para subsistir trabaja de lavaplatos, camarero, vigilante nocturno, basurero, descargador de barcos, vendimiador. Trabajó, explica, “en casi todos los oficios del mundo, salvo los tres o cuatro que alguien con cierto decoro se negará siempre a ejercer”. Tras unos años en Barcelona, se establece junto a Carolina López, con quien tendrá dos hijos, en Blanes, pueblo de la costa gerundense. Si bien desde 1984 comienza a publicar obras en prosa (de ese año es Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce, escrita a cuatro manos con Antoni García Porta) y a ganar premios literarios en concursos de provincias, no será hasta 1996 cuando adquiere reconocimiento. Ese año presenta La literatura nazi en América al Premio Herralde de Novela, pero tiene que enviar una nota de urgencia pidiendo que no tengan en cuenta su obra por haberla contratado para su publicación la editorial Seix Barral. A pesar de todo, Jorge Herralde se muestra dispuesto a editarle su próximo libro, Estrella distante. Nace así la amistad entre Bolaño y el que será su editor hasta su temprana muerte.
En 1998 los halagos hacia el chileno se multiplican con la publicación de Los detectives salvajes, obra que lo consagra definitivamente al obtener el Premio Herralde y el Rómulo Gallegos a la mejor novela escrita en lengua española durante ese año. Algunos libros después, tras una larga enfermedad, Roberto Bolaño fallece a los cincuenta años debido a una insuficiencia hepática. Deja casi terminada una novela de más de mil páginas, 2666, que es publicada póstumamente.
Su muerte prematura, unido a los incuestionables méritos de su obra, convierten a Bolaño en un mito: es traducido a multitud de idiomas y muy leído entre los jóvenes. Su consagración en los siempre difíciles Estados Unidos es reciente. Cosas del márketing, el titular de un artículo lo presenta de esta manera: “¡Descubran al Kurt Cobain de la literatura latinoamericana!” En realidad, hay que matizar que la obra de Bolaño fue escrita años después de su juventud digamos tumultuosa y que Roberto era, ante todo, un padre de familia alejado de cualquier escándalo. Otros libros se han publicado tras su muerte: El secreto del mal, La universidad desconocida, El Tercer Reich… Y se comenta que aún quedan otras dos novelas por publicarse: Diorama y Los sinsabores del verdadero policía o Asesinos de Sonora. Hay Bolaño para rato.

12 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho tu entrada. No tenía ni idea de la vida de Bolaño, así que veo que hay un poco de autobiográfico en "Los detectives salvajes". Me dejas con ganas de volver a Bolaño, de leer pro fin "2666", que lo tengo en la estantería desde hace tiempo.

    Y sobre tu mención a Kerouac, ya he visto que has puntuado bien la novela. Debe de ser que a mí la generación beat me recuerda a la generación "nini" o que no entendí el libro, porque a mí no me gusta nada.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  2. Gracias :)

    El de Kerouac no, no me pareció un gran libro. Entre darle dos o tres, al final decidí ponerle un tres (estaría generoso), pero, como te comenté cuando publicaste tu entrada, es un libro que leí sin ningún interés por lo que ocurriría después y me parece un libro sin reflexiones que lo hagan interesante. Ya sé que tú le pusiste una, pero bueno, por mi parte intento no cebarme demasiado, aunque por supuesto que tras leerlo se me cayó un poco la tan nombrada generación beat.

    A ver qué te parece "2666", en mi opinión uno de los mejores libros de Bolaño. A mí particularmente se me hizo un poco monótona "La parte de los crímenes", pero merece la pena pasarla porque luego está la de Archimboldi, que al menos a mí fue la que más me gustó. Estoy seguro de que su lectura te despertará grandes sensaciones.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  3. Tengo ganas de estrenarme con Bolaño y con tu post me has dado más ganas aún, no conocía su historia y me ha parecido de lo más interesante. En cuanto a la generación beat, dale otra oportunidad, son muchos los autores que la integran, aunque claro, a mi me encanta Kerouac, así que qué te voy a decir. Un abrazo!

    ResponderEliminar
  4. Pues a ver si te animas con él, lo más normal es que te merezca mucho la pena.

    Y aprovechando que te gusta, ¿qué cosas de la generación beat nos recomiendas?

    ResponderEliminar
  5. Me gusta mucho Alguien voló sobre el nido del cuco de Kesey, si te gustó la película, el libro es aún mejor, como no, Kerouac es mi favorito, En el camino y Los vagabundos del Dharma me encantan, tengo por casa con muchas ganas por empezar Los subterráneos, en el que habla de manera autobiográfica de éste movimiento. Los hay que lo consideran beat y los hay que no, pero Bukowski es otro de los que siempre me hacen reir. El almuerzo desnudo de Burroughs es otro de los imprescindibles. Hay un libro Ponche de ácido lisérgico de Tom Wolfe que habla de ésta pandilla, aunque a mí no me gustó mucho, los pone como uan panda de drogadictos descerebrados, luego me enteré que los propios beat echaban pestes de éste libro, eso sí, tiene momentos muy divertidos. Un abrazo!

    ResponderEliminar
  6. Anotados quedan, Carol. Muchas gracias y un abrazo.

    ResponderEliminar
  7. Estupendo post Jesús! Hay escritores buenos, muy buenos y unos pocos que son amados por los Dioses. Bolaño es de estos últimos. Aunque Los detectives salvajes y 2666 oscurecen el resto de su obra, a mi me gustan mucho sus libros de relatos: llamadas telefónicas, Putas asesinas, El gaucho insufrible.

    ResponderEliminar
  8. Gracias :) A mí me gusta Bolaño en general, pero creo que discrepamos si consideras que "2666" y "Los detectives salvajes" oscurecen su obra, para mí son de los mejores que Bolaño ha escrito, dos libros inmensos. En cuanto a los relatos, "Llamadas telefónicas" y "El gaucho insufrible" me gustaron, pero "Putas asesinas" reconozco que me pareció un poco más flojo, aunque recuerdo por ejemplo el primer relato, o el titulado "Últimos atardeceres en la tierra".

    ResponderEliminar
  9. Me he expresado mal. Lo que quiero decir es que esas dos novelas brillan tanto que a lo mejor no dejan ver todo lo demás que ha escrito el chileno (se ve que lo mío no son las metáforas) Un saludo.

    ResponderEliminar
  10. Ah, vale, no lo había entendido bien. Ya me parecía extraño... Un saludo.

    ResponderEliminar
  11. Gracias por la introducción a lo del chileno, de quien no he leído nada aún. Saludos

    ResponderEliminar
  12. Gracias a ti por la lectura atenta, espero que te animes con este autor. Un gran comienzo puede ser la novela "Los detectives salvajes", al menos es el primero suyo que leí. Un saludo.

    ResponderEliminar