29 de diciembre de 2012

Buena, pero...



"-La novela es buena -dijo el Gordo, e hizo una pausa significativa-. Pero...

Podía habérmelo imaginado, porque sé desde hace unos cuantos años que mis novelas pertenecen a esa clase: buenas, pero... Los críticos se esfuerzan por clasificar mi literatura como perteneciente a tal o cual categoría, pero los editores son más realistas y unánimes; hay una sola categoría posible para mi literatura: buena, pero..."

Mario Levrero, Dejen todo en mis manos (incluida en Nick Carter se divierte mientras el lector es asesinado y yo agonizo y otras novelas, DeBolsillo, 2012). Novela escrita en 1993.

19 de diciembre de 2012

La mujer zurda




De joven, Peter Handke escribió teatro experimental (como “provocadora” es calificada su Insulto al público). También ha escrito poesía, pero si lo conocemos puede que se deba principalmente a sus obras narrativas. En su faceta de guionista, cabe mencionar sus colaboraciones con Wim Wenders, que llevó al cine el año 72 la opera prima de Handke, El miedo del portero al penalty, una también muy breve novela en la que asistimos a la existencia errática del protagonista por una ciudad en un ambiente de aislamiento y un entorno a menudo hostil. La incomunicación y la soledad acaban arrastrándolo al crimen. La mujer zurda, publicada pocos años después, también está adaptada al celuloide (de ello se encargó el propio Handke), y puede que sea una de sus obras más apreciadas.

En la novela conocemos la historia de Marianne, la mujer del título, a la que con frecuencia no se menciona por su nombre sino, simplemente, como “la mujer”, y su marido, que acaba de regresar del extranjero tras un viaje de trabajo. El reencuentro se celebra con una cena. Todo parece marchar con normalidad, pero poco después ella le pide a su marido que se marche, que la deje sola, idea que ha recibido, dice Marianne, como una “iluminación”. La soledad es uno de los temas de la novela: “la soledad es causa del más gélido, del más repugnante de los sufrimientos: el de la inesencialidad. Después uno necesita gente que le enseñe que todavía no está del todo degenerado”. Soledad elegida por Marianne, que transmite cierta abulia, la apatía del hombre posmoderno de la que hablaba Gilles Lipovetsky en La era del vacío.

La mujer zurda es un libro intimista, sobrio, introspectivo, que emana una delicadeza reposada y puede llegar a conmover. Desde el principio se nos narran algunos detalles tiernos, escenas familiares que desprenden autenticidad. Al leer La mujer zurda uno piensa en esas películas propias del cine independiente en las que parece no ocurrir nada realmente significativo, películas llenas de silencios que transmiten al espectador sensaciones que acaban calando. Si El miedo del portero… se me hizo muy monótono, La mujer zurda me parece más interesante, aunque tampoco me acabe de maravillar. 

12 de diciembre de 2012

Nick Carter se divierte mientras el lector es asesinado y yo agonizo



Aviso: este Nick Carter no es el de los Backstreet Boys, sino un detective famoso con sombrero, diminuto y esquizofrénico ayudante y secretaria ninfómana. Nick Carter protagoniza una historia de tintes paródicos tan alocada y disparatada como la frase que lleva por título. Ignacio Echevarría habla refiriéndose al libro de “una mezcla de ficción pulp, tira cómica y delirio onírico, con algunos delicados toques kafkianos”.

Yo sólo digo: qué bien se lo ha tenido que pasar Levrero escribiendo esto. Estamos de acuerdo en que seguramente no es su mejor libro, pero consigue lo que se propone y crea un mundo imaginativo y delirante, onírico por momentos, en el que, por ejemplo, los espejos no reflejan la imagen de Nick Carter sino que son como un mundo paralelo o trastienda mental donde tienen lugar cosas ajenas a su voluntad. 

Nick Carter... (escrito en 1973) es un libro ágil y diferente, atrevido (no sé si decir que Levrero le saca la lengua a las reglas de la verosimilitud) y lleno de acción, que uno encuentra emparentado, salvando las distancias, con el Rafael Reig de Sangre a borbotones o el César Aira de El congreso de literatura. En sus páginas encontramos casos de detectives, un lord inglés, villanos de cómic, una muñeca hinchable, innumerables extravagancias y un narrador que salta de la primera a la tercera persona según le dé.


Nick Carter es un personaje de ficción que cobró vida allá por 1886. Esta portada es de una publicación del estilo de las revistas pulp de 1933. Se vendía a diez centavos. Posteriormente ha sido objeto de distintas novelas, cómics, radioteatro y una trilogía cinematográfica. Una de las películas fue dirigida por Jacques Tourneur en 1939.

11 de diciembre de 2012

Portland Cello Project - Thousand words


Título del álbum: Thousand words.
Artista: The Portland Cello Project.
Año: 2010.
País: Estados Unidos.
Género: Clásica / Indie.
Títulos del álbum: 01 Denmark, 02 Halo, 03 Broken Crowns, 04 Take 5, 05 Taking a Fall, 06 1516, 07 The Dream: Transformation, Death and Birth, 08 The Dream: Midday Light, She Travels Effortlessly, 09 The Dream: Into the Twilight, 10 Hard (feat. Adam Matta), 11 Elegie. 
Duración: unos 46 minutos.



8 de diciembre de 2012

El papel de mi familia en la revolución mundial




El papel de mi familia en la revolución mundial nos acerca, desde la perspectiva de un niño, a la vida de una familia balcánica en un período histórico revuelto. Conocemos, a lo largo de las páginas, a un padre alcohólico que raros días permanece sobrio, unas tías fascinadas por las jóvenes estrellas del celuloide, un tío mujeriego y una madre harta de todos. Y el abuelo, claro, cuya visión de la historia queda reflejada en estas palabras: 

“A lo largo de la historia sólo existen matanzas, rapiña de oro y nada más.” 

Componen entre todos un elenco de personajes estrambótico y variopinto en torno al que orbitan historias a menudo terribles propias de tiempos de guerra. Por momentos el autor acumula escenas entre disparatadas y delirantes, entre horribles y divertidas. Se trata de un collage que puede asfixiar un poco, pero después la narración cobra otros vuelos. La novela fue publicada en su país de origen en 1969. En la contraportada de la edición de Minúscula, que la publicó en castellano en 2009, se habla de una edición artesanal que pronto se convirtió en libro de culto. Se trata de un relato, en todo caso, alejado de cualquier tipo de sensiblería. Segundo autor balcánico que descubro gracias a esta editorial si tenemos en cuenta la gran sorpresa de Svetislav Basara.

Fragmento:

"Mamá trajo una gallina que armó un gran escándalo y soltó plumas por toda la casa. Durante un tiempo yo arrastré la gallina con una cuerda, y luego mamá la cogió de un ala y le cortó la cabeza en la taza del retrete. Tiró de la cadena; la gallina sin cabeza temblaba en un rincón y manchó de sangre las zapatillas de mi madre. Fue horrible, pero divertido."

5 de diciembre de 2012

Garaje


Yabadabadú: ahora puedo ver el canal TCM. El otro día pusieron esta película de la que no había oído hablar, Garaje (2007). Y me llegó. Es intimista, humana y tiene buena fotografía. Gira en torno a un personaje solitario y cuasi marginal que trabaja en una desolada gasolinera del medio rural irlandés. Lleva el sello del cine independiente. La única pega el final, no me gustó el mensaje pesimista que intentaban meterme en vena. Aparte de eso, me recordó un poco a Vías cruzadas (The Station Agent). Dejo el tráiler (en inglés, eso sí).