31 de diciembre de 2013

Bélgica


Chantal Maillard es poeta y filósofa. Los que la conozcáis me diréis que sobra hablar de ella, pero nunca está de más presentarla. Nacida en Bruselas en 1951, residente en Málaga, buena conocedora del pensamiento oriental, gusta de recitar poesía (en youtube podréis oír su voz) y fue Premio Nacional de Poesía con Matar a Platón (2004), un libro que tengo en casa e incluso dedicado, aunque no a mí (lo pedí por internet y me lo hicieron llegar así, debido a no sé qué error). Leí con placer tanto Hilos (2007, Premio Nacional de la Crítica) como Matar a Platón, y ahora he tomado prestado de la biblioteca Bélgica (2011). "Pues lo vas a estrenar tú", me dijo el bibliotecario, algo que me pareció un tanto triste. Por dos cosas: porque me consta que ya llevaba bastante tiempo allí, disponible para su lectura, y porque me parece un libro brillante.

A veces me pregunto si seré un poco pedantón por que me guste Chantal Maillard. Uno no está muy lejos de sentir una especie de guilty pleasure leyéndola, aunque a la inversa de lo que se suele considerar un guilty pleasure. Uno empieza a pasar las páginas de Bélgica y encuentra cada poco ideas interesantes, y llega un momento en que ocurre eso tan agradable de que el libro cuaja dentro de uno y el lector dice: "me gusta, me llega". La propia autora parece ser consciente de que sus libros no están hechos para la masa, aunque tienen un buen puñado de selectos admiradores:

"La música que toco, bien lo sé, no es del agrado de todos. No acuna, no prolonga las melodías conocidas. (...) La profundidad del poema, su misterio, debiera ser algo más que el arte de barajar palabras huecas de acuerdo con ciertas convenciones."

El intento de separarse de los patrones establecidos se agradece, como es lógico. Y la honestidad también. Bélgica es un híbrido de libro de viajes (se narran sus regresos al país de nacimiento y primera infancia), ensayo, poema, diario..., en la línea, me parece, de libros anteriores como Husos, también publicado por Pre-Textos.

El tono general es meditativo, introspectivo, claramente intelectual. El intento de "recuperar la infancia" está presente, también algunos comentarios sobre la idiosincrasia belga, reflexiones lingüísticas, pensamientos que abarcan distintas materias. Pese a las diferencias, recuerda en cierto modo a un libro del que llevo unas quinientas páginas leídas, El cuaderno gris de Josep Pla, que también me está apasionando. Diría que, para mí, en este momento, Bélgica es una joya (debería buscar otra imagen, porque a algunos de los que leáis esto puede que no os gusten las joyas, pero se acerca la hora de las uvas y me da pereza). Dejaré, eso sí, algunos fragmentos del libro para terminar, no sin antes desearos a todos un feliz 2014 y agradeceros que sigáis visitando este rincón de la red.

"Hay quienes han querido ver en la altura de las torres de las catedrales una metáfora de la grandeza del alma de un pueblo. ¿Deberemos pensar que el "alma" es un eufemismo del poder?"

"Los elogios provienen, en la mayoría de los casos, de cierta incomprensión, y la crítica, de la autodefensa. De la comprensión provienen la sugerencia y el consejo, o el silencio".

"...no es grandilocuente, posee la fuerza de los que, sabiéndose pequeños, no temen relativizar con el humor lo que otros, más ufanos en su grandeza, consideran con total seriedad".

Bélgica ha sido, en definitiva, una de mis mejores lecturas de este año que acaba, 2013. Próximamamente colgaré la lista. Lo dicho: feliz noche y feliz año. Gracias por estar ahí.

4 comentarios:

  1. Hola Jesús. Quería dejarte un gran abrazo y un deseo fuerte de felicidad para vos en este nuevo año. Y por mas música hermosa y grandes lecturas, pinturas como sueños maravillosos y amores como rayos.

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  2. Hola, Analía. Muchas gracias por tus buenos deseos, feliz año para ti también! Un abrazo transoceánico.

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  3. Disculpa esta "regresión en el tiempo" de tu Blog, Jesús pero me gustaría saber ¿qué es "guilty pleasure"? Saludos desde Cástulo.

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  4. Hola, Ramón. Nada que disculpar, las entradas antiguas agradecen tanto o más que las actuales su lectura, no todo va a ser novedad y para eso están a la vista los archivos del blog. Guilty pleasure es una expresión inglesa. Significa "placer culpable".

    Saludos!

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