29 de agosto de 2014

Sobre la máquina del tiempo de Wells

Obra de Duy Huynh


"Comprendía que Wells necesitara enviar a su personaje hacia adelante en el tiempo con objeto de exponer su punto de vista sobre las injusticias del sistema de clases inglés, que podría exagerarse hasta niveles catastróficos si se situaba en el futuro, pero, aun concediéndole el derecho de hacerlo, en el libro había un problema más grave. Si alguien que viviera en Londres en el siglo XIX podía inventar una máquina del tiempo, entonces era lógico que otras personas que vivieran en el futuro estuvieran en condiciones de hacer lo mismo. Si no por sí mismas, al menos con ayuda del viajero en el tiempo. Y si la gente de futuras generaciones pudiera viajar hacia adelante y hacia atrás en el tiempo a través de los años y los siglos, entonces tanto el pasado como el futuro estarían llenos de personas que no pertenecerían a la época que estuvieran visitando. Al final, todas las épocas estarían contaminadas, abarrotadas de intrusos y turistas de otras eras, y una vez que la gente del futuro hiciera sentir su influencia en los hechos del pasado y la gente del pasado empezara a influir en los acontecimientos del futuro, la naturaleza del tiempo se modificaría. En vez de ser una continua progresión de discretos momentos que avanzan lentamente en una sola dirección, se disgregaría y se convertiría en una vasta y difusa nebulosa. Sencilla y llanamente, en cuanto una persona empezara a viajar en el tiempo, el tiempo tal como lo conocemos se destruiría."


Paul Auster, La noche del oráculo (Nueva York, Henry Holt, 2003). Traducción de Benito Gómez Ibáñez (Barcelona, Anagrama, 2004).

2 comentarios:

  1. La frágil naturaleza del tiempo, esa materia de la que está hecha la vida.

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  2. Gracias por la lectura, Sonia. Me pareció un fragmento interesante para compartir. Un saludo.

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