18 junio 2011

Vetusta Morla-Mapas


Título del álbum: Mapas.

Artista: Vetusta Morla.

Año de publicación: 2011.

País: España.

Género: Alternativa / Pop / Rock.

Títulos del álbum: 01 Los días raros, 02 Lo que te hace grande, 03 En el río, 04 Baldosas amarillas, 05 Boca en la tierra, 06 El hombre del saco, 07 Maldita dulzura, 08 Cenas ajenas, 09 Mapas, 10 Canción de vuelta, 11 Escudo humano, 12 Mi suerte.

Duración: unos 50 minutos.



07 junio 2011

Sunset Park



Desde que lo conocí cuando se publicó en España El libro de las ilusiones, la aparición de una nueva novela de Paul Auster supone para mí una alegría. Sunset Park (2010) es la última (quién sabe si ya penúltima, teniendo en cuenta que Auster se ha convertido en un autor muy prolífico, como Woody Allen) en llegar a las librerías.

El título alude a un barrio de Brooklyn. Allí, en una casa abandonada que se lanzan a ocupar ilegalmente, se reúne una serie de personajes, todos ellos rondando los treinta: Ellen Brice, una pintora que aspira a que sus cuerpos transmitan “la extraña y milagrosa sensación de estar vivo”; Alice Bergstrom, estudiante de doctorado, que prepara una tesis centrada en los Estados Unidos de los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial; Jake Baum, escritor en ciernes, y Bing Nathan, que trabaja en una curiosa tienda, el Hospital de Objetos Rotos. En la vivienda hay que sustituir a una persona y Bing se acuerda de su amigo Miles Heller, el protagonista, con quien se pone en contacto. Miles tiene veintiocho años y vive en Florida. A los veinte abandonó los estudios y huyó de Nueva York, lejos de sus padres. Ahora trabaja en una empresa que se ocupa de vaciar las viviendas que han tenido que dejar los desahuciados por no poder pagar la hipoteca. Miles tiene la costumbre de fotografiar objetos abandonados e incluso rotos, algo que recuerda a lo que hacía Vivian en Buscando un beso a medianoche. Acosado por la culpa debido a un desafortunado empujón, la vida de Miles transcurre sin grandes planes, sin grandes ambiciones, y no sería lo mismo sin Pilar, la inteligente Pilar Sánchez, a la que conoció en un parque cuando, debido a una de las casualidades tan características de los libros de Auster, ambos se encuentran leyendo el mismo libro: El gran Gatsby. Pilar es menor, y debido a un chantaje Miles se verá abocado a abandonarla hasta que llegue a la mayoría de edad, ocasión que aprovecha para volver a Nueva York, con su amigo Bing Nathan, a la casa ocupada de Sunset Park.

El béisbol, siempre presente de alguna forma en sus libros, vuelve a aparecer aquí: el neoyorquino demuestra ser un gran conocedor de su historia. Reconocemos en la novela otros tics de siempre. Siguen apareciendo camufladas experiencias biográficas, como aquella ocasión en la que, en un campamento, cruzando en fila bajo una alambrada, un rayo mató al compañero que iba justo delante de él. Auster comprendió que fue algo azaroso que fuera él, y no su compañero, quien siguiera con vida. También hay alguna alusión a Bush. Por lo demás, vidas que se entrecruzan, personajes creíbles, humanos en una novela que se lee con rapidez.

Auster sigue conservando ese magnetismo que hace que nos interese cualquier historia que nos cuente. No obstante, tengo que decir que desde hace un tiempo sus libros no me llegan tanto como antes. Por muy incondicional de Auster que sea, esto tengo que reconocerlo. Creo que sus novelas han perdido peso, y esta en mi opinión no acaba de explotar. No sé si es que mis gustos van cambiando o que sencillamente sus últimos libros no me entusiasman tanto, lo cierto es que no encuentro en ellos al escritor cautivador de sus mejores libros. Pero lo seguiré mientras siga publicando, eso lo tengo claro. Y últimamente lo hace a buen ritmo, aunque reconocía en una entrevista, con una honestidad que es de agradecer, que quizá sus libros más importantes ya estuvieran escritos.

“En el fondo los libros”, leemos en esta novela, “no son lujos sino necesidades”, y en esa categoría entran para mí los de Paul Auster.

04 junio 2011

Antes de morirme



Supe de la existencia de este libro por casualidad: alguien se dejó el tique de la biblioteca dentro del libro que tomé prestado y entre los libros que aparecían se encontraba este. Me llamó la atención el título. Luego me informé un poco del argumento: una chica de dieciséis años enferma de leucemia que elabora, ante la inminencia de la muerte, una lista de cosas que le gustaría hacer antes de morirse. Al leer esto, de lo primero que me acordé es de Mi vida sin mí, la película de Isabel Coixet. Me decidí a leerlo, por un lado con el temor de que fuera excesivamente melodramático o sensiblero y por otro con la esperanza de que fuese una grata sorpresa.

No puedo decir que me haya gustado. Por varios motivos: poca profundización en los personajes, simplismo, pocas sorpresas y unas historias de amor tópicas y ñoñas: las relaciones consisten en decir “te quiero” o “te deseo”, acostarse y poco más.

Una diferencia con la película de Isabel Coixet que me parece destacable es la diferencia de edad de las protagonistas: una adolescente aquí, una mujer adulta y madre en la película. Este detalle no deja de tener importancia, puesto que las cosas que se dispone a hacer la protagonista de la película son más sensatas, maduras y conmovedoras. Una de las cosas que hace Tessa es robar en un supermercado, y cuando la pillan demuestra que es un personaje al que la autora no le ha sabido imprimir carácter, porque lo que hace es: a) llorar, y b) decir que está enferma. En otro momento su “rebeldía” se manifiesta gritando “mocos” y “pilila” (sic) dentro de un autobús. Cada cual que juzgue si esto es propio de una persona de dieciséis años.

También es posible acordarse de otra película: Planta cuarta de Antonio Mercero, con la diferencia de que aquí no hay humor, ni intensidad, ni chispa.

Antes de morirme viene respaldada, según se dice en la contraportada, por un notable éxito de ventas. En mi opinión no es ni mucho menos alta literatura. Me parece un tema muy delicado el que abarca la novela, difícil de tratar, que la mano inexperta de la debutante Jenny Downham no ha sabido encarrilar sin caer en el cliché.

Con todo, hay gente a la que este libro les hace llorar a mares. Dejo un enlace a una reseña positiva por si alguien quiere contrastar opiniones. Por mi parte, sólo puedo decir que no me ha convencido. Por decir algo positivo, se lee rápido, y hacia el final sí que puede llegar al corazón (al fin y al cabo, somos humanos, y ante la muerte no cabe sino conmoverse). La prosa se va fragmentando, los capítulos se acortan y todo se impregna de cierto aire poético. Otro punto a su favor es la cuidada edición de Salamandra.

01 junio 2011

Cartas


"Se les dice a los amigos, cuando van lejos, que escriban alguna que otra carta. Una postal, al menos. Todos prometen que lo harán, sin embargo el buzón permanecerá probablemente vacío. Pero no siempre es imprescindible estar de viaje para escribir alguna carta. Es incluso recomendable escribir cartas sin haber salido de la ciudad. Escribirlas, por ejemplo, a la mujer que comparte con nosotros la vida. Por la mañana, temprano, antes de salir de casa, pueden escribirse en una cuartilla las frases y palabras que no pudimos, o no quisimos, decir anoche. Sopesadas y escuetas tendrán que reflejar lo que sentimos, los sueños que hemos decidido emprender, los temores, las dudas. Luego, a lo largo del día, estaremos imaginando sin querer su postura al leer esas líneas. El gesto de sus dedos sosteniendo el papel. La mirada repleta de atención y misterio. Y la luz sobre el rostro. Como en el cuadro de la Dama leyendo una carta de Vermeer que el último verano nos asombró en un museo de Ámsterdam. Pero no estaremos seguros de que haya encontrado nuestro sobre. Lo pusimos debajo de su ropa y pudo vestirse sin notarlo. O lo dejamos delante del espejo del baño y ese día se peinó en el pasillo mirándose en el espejo de la entrada. O escogimos ponerlo con imanes en la puerta de la nevera y ella prefirió desayunar en un bar de la plaza. Pensaremos, quizás a mediodía, que ya está contestándonos, que está sentada cerca del balcón, en la pequeña mesa de caoba donde sule ponerse a leer por las tardes. La cabeza inclinada y los labios ligeramente entreabiertos. Su pelo se moverá con el ritmo de la mano que escribe. Levantará la vista a veces para mirar la calle. Jugará con la pluma. Se quedará quieta e inmóvil y doblará la carta. Y dejaremos de imaginar entonces las cosas que tendrían que ocurrir. Miraremos la hora. Será el comienzo de una tarde sin nubes. Volveremos a casa antes que de costumbre y en los escaparates de las tiendas del centro iremos decidiendo un regalo. Comenzará la gente a entrar en las cafeterías, a pararse antes las carteleras de los cines. Sin darnos cuenta habremos llegado a nuestro portal de siempre. Antes de subir cumpliremos el rito de mirar el buzón mientras el ascensor se queda libre. Folletos de grandes almacenes enterrarán algunas cartas de amigos que se fueron y escriben cuando llegan los ruidos de diciembre. Entre esas cartas aparece un sobre cerrado sin remite ni sello. Sólo tu nombre y un pqueño dibujo. Al abrirlo compruebas que no se perdió tu carta. Y lees con demasiada prisa unas frases que son como un susurro. Las relees mientras abres la puerta de tu casa y te encuentras que hay esperándote un beso tan largo como útil. Te enseña que las cartas que vienen de muy cerca son las más necesarias. Las únicas que existen."


Mínimas manías, de José Carlos Rosales (1990).

28 mayo 2011

La nana


Aún reciente el buen sabor de boca que ha dejado en el festival de cine de Cannes la cinta Bonsái, traigo por aquí otra pequeña película chilena, La nana (2009), bastante premiada en festivales: consiguió el premio del Jurado en Sundance 2009 a la mejor película extranjera y estuvo nominada a los Globos de Oro y a los Independent Spirit. En el festival de cine Iberoamericano de Huelva se llevó el Colón de Oro y el premio a la mejor actriz y al mejor director. Sin embargo, a pesar de este éxito, no fue elegida para representar a Chile en los Oscar.

Rodada en quince días, La nana cuenta la historia de Raquel, una criada que trabaja en una casa perteneciente a una familia de clase alta chilena. La acción comienza cuando la señora de la casa toma la decisión de contratar otra criada para que ayude a Raquel en sus tareas. Ella no ve bien la idea, y cuando llega comienza a hacerle la vida imposible a la nueva, hasta que se tiene que ir. Lo mismo ocurre con la segunda, hasta que llega Luci. Hay que decir que Raquel es una persona bastante introvertida, huraña hasta resultar hostil. La película retrata el cambio que se produce en su carácter: Luci consigue transformarla hasta que al final de la película se puede decir que es otra persona. Es destacable la -premiada- interpretación de Catalina Saavedra, que hace creíble a un personaje inicialmente muy hosco que luego se va abriendo, para sorpresa del espectador.

Aunque no sé si atreverme a compararlas, creo que esta película está en la onda de otras cintas modestas, como la uruguaya Whisky o la argentina Historias mínimas. Al principio se me hizo un poco lenta, pero desde que aparece Luci la película toma unos derroteros que la convierten en una cinta muy interesante para mi gusto. Una de esas películas cuyo encanto es inversamente proporcional a su presupuesto.

Puede que también te interese:

-Vías cruzadas, de Thomas McCarthy.

22 mayo 2011

El extranjero



No es fácil, sobre todo cuando uno no tiene nada rompedor o simplemente interesante que decir, hablar de un clásico como es El extranjero (1942), un libro sobre el que tanto se ha escrito. Quizá lo menos insensato sea dedicar estas líneas a presentarlo a los lectores que aún no se hayan adentrado en sus páginas, pues lo que se trata a fin de cuentas es de asomarse a él y conocerlo de primera mano.

Daremos unas líneas generales de la trama. La acción transcurre en Argel. Comienza con el fallecimiento de la madre de Meursault, el protagonista, que, poco después, tras unas conversaciones con un vecino, se verá involucrado en una pelea en la que, sin un móvil aparente, acaba por asesinar con un revólver a un hombre. Se produce su detención, es encarcelado y tras asignársele un abogado de oficio comienza un juicio en el que todas las circunstancias parecen jugar en su contra. Se le demoniza, por ejemplo, por no haber llorado en el entierro de su madre.

Pero quizá lo más atractivo del libro no sea la trama o el desenlace, sino la actitud de Meursault ante lo que le ocurre. Se habla de la “filosofía del absurdo” que se extrae de la obra de Camus, relacionada con los presupuestos del existencialismo filosófico. Meursault se muestra en varios momentos o bien insensible, o bien indiferente. Cuando su jefe le propone trasladarlo a París, un cambio que debería gustar al joven que es, responde:

“Dije que sí, pero que en el fondo me daba igual. Me preguntó entonces si no me interesaba un cambio de vida. Contesté que no se cambia nunca de vida, que en cualquier caso todas valían lo mismo y que la mía aquí está lejos de disgustarme. Pareció descontento, me dijo que nunca respondía directamente, que no tenía ambición y que eso era desastroso en los negocios.”

Asimismo, Meursault parece no sentir demasiado la pérdida de su madre (en su favor hay que decir que en la cárcel sí recuerda pensamientos suyos) y, cuando Marie le pregunta si quiere casarse con ella, le responde sencillamente que le da igual. Durante el juicio, manifiesta poca preocupación ante la interpretación para él perjudicial que puedan tener sus palabras, como si no le importase recibir un castigo mayor del que merecería, y tampoco muestra arrepentimiento. No se implica mucho con sus sentimientos. En su anulación casi inhumana de las pasiones recuerda a los estoicos, en cierto sentido. Escribe que la vida no merece la pena ser vivida, que su vida es absurda. Durante el proceso judicial refiere que ni siquiera puede hablar cuando quiere, pues su abogado le ha dado órdenes de hablar poco, dado que podría resultar contraproducente. Su situación en ese punto lo deja en un lugar desplazado: está al margen de todo, es un extranjero de sí mismo, interiormente un exiliado. Hay que tener en cuenta la fecha de publicación del libro: 1942. La Europa asolada por la II Guerra Mundial resulta determinante para comprender el porqué de los planteamientos de Camus.

El libro tiene pocas páginas y se lee rápido: si se dispone de cierto tiempo puede leerse incluso de una sentada. A ello ayuda que no presente problemas de vocabulario y la prosa sea sencilla y ágil, sin barrocos requiebros sintácticos.





El extranjero, de Michel Alet



Como es lógico, hay distintas reacciones ante la novela. Algunos esperan más del libro, debido a todo lo que previamente han oído hablar de él; a otros en cambio les encanta. Particularmente, al leerlo me he preguntado si conocer mejor el existencialismo me habría ayudado a entenderllo mejor. Navegando un poco, me he encontrado con esta interpretación del libro, proveniente de alguien que sí parece conocer esta filosofía. La dejo aquí por si a alguien más puesto que yo le parece que tiene o no cierto sentido:


"En la primera parte, bueno al menos asi [sic] lo propongo yo, se describe a Meursault como un personaje apatico [sic], indiferente de la vida, como desconectado del mundo, este obrar de Meursault es lo que Camus establece como la “sensibilidad absurda” (El mito de Sisifo [sic]), es la “vida inautentica [sic]” al decir de Heidegger (Sein und Zeit) en donde las personas viven para ocultar su verdadero ser, que es, ni mas [sic] ni menos que el hombre “es-un-ser-para-la-muerte”.
Explicandolo [sic] de otro modo, estamos destinados a morir, pero esta realidad, el camino hacia la muerte o sea la nada, nos genera una angustia gigantesca que tratamos de todos modos de evadirnos de ella. Es por ello que Meursault tiene este comportamiento indiferente, no esta enterado, en esta primera parte, de su verdadero ser, tiene una vida inautentica [sic], es un verdadero extranjero de su propio ser. Meursault, no se pregunta por que [sic] vivir, solo vive y con esta actitud frente a la vida se evade de su propio ser.
Esta [sic] preso de la vida inautentica [sic].
La segunda parte seria [sic] una especie de salto hacia el “ser autentico [sic]”, es la liberacion [sic], es el reencuentro con su ser, este punto es central en la obra, Meursault se topa con la primera certeza en su vida, que va ha [sic] morir ejecutado, despues [sic] de un juicio, por haber dado muerte a un hombre, cuando toma al sacerdote por el cuello, si mal no recuerdo, se produce una rebelion [sic] en el [sic], descubre su ser, su verdadero y autentico [sic] ser, sabe que es un hombre destinado a la muerte (Meursault, el nombre del protagonista, es un juego de palabras en frances [sic], que significa justamente salto a la muerte) y la aceptacion [sic] de ella lo hace libre, y es por primera ves [sic] en su vida un hombre libre y dueño de su vida, es tan libre que ni siquiera el temor a morir ejecutado lo amedrenta, es mas [sic] bien su salvacion [sic], su verdadera liberacion [sic] de aquella vida indiferente hacia las cosas y evasiva de si [sic] mismo, a partir de ahora Meursault se hace dueño de su vida, recobra su humanidad, aunque ya no le quede mas tiempo en este mundo."



Cartel de la película de Visconti

Puede que también te interese:

Un hombre que duerme, de Georges Perec.

Esperando a Godot, de Samuel Beckett.

16 mayo 2011

Libros nuevos V


Siguiendo la costumbre, comparto aquí las nuevas adquisiciones:
-La fórmula preferida del profesor, de Yoko Ogawa. Un libro que no conocía hasta que oí hablar bien de él en un par de blogs: Espacios en blanco... y Leer sin prisa (ambos en la barra lateral de esta página). Sinopsis del libro aquí.
-Crónica de una muerte anunciada, de Gabriel García Márquez. Lo he leído ya, y la verdad es que me parece muy buen libro, me ha reconciliado con García Márquez después de El amor en los tiempos del cólera, que no es mi preferido del colombiano.
-Nadie encendía las lámparas, de Felisberto Hernández. Un autor que había oído citar a otros escritores y que tengo curiosidad por leer.
-Las desventuras del joven Werther, de Goethe. Un clásico, qué decir.



-El vano ayer, de Isaac Rosa. Una novela que dio bastante que hablar cuando se publicó hace unos años y puso a Isaac Rosa en la primera plana de la literatura española actual. Recibió el Premio Rómulo Gallegos, que también ganaron, por poner dos ejemplos, Los detectives salvajes y Mañana en la batalla piensa en mí.

Que tengáis todos una buena semana.

14 mayo 2011

Russian Red-Fuerteventura


Título del álbum: Fuerteventura

Artista: Russian Red

Año de publicación: 2011

País: España

Género: Acústica/Folk

Títulos del disco: 01 Everyday Everynight, 02 The Sun The Trees, 03 I Hate You But I Love You, 04 Braver Soldier, 05 Fuerteventura, 06 The Memory Is Cruel, 07 Tarantino, 08 My Love Is Gone, 09 January 14th, 10 Nick Drake, 11 A Hat.

Duración: unos 35 minutos.