22 de junio de 2014

No tenemos el corazón de acero


"No queríamos cargar con la responsabilidad de un millón de personas esperando nuestro próximo movimiento. No tenemos el corazón de acero ni grandes planes para el futuro. (...) Una vez en Australia un tipo se subió a un puente y dijo que se tiraría desde allí si no tocábamos El tío que traga sables se corta el intestino cuando baila el twist. Bueno, el caso es que lo estuvimos pensando. Era nuestro primer concierto en Australia y no queríamos joderlo. Había cien metros de caída libre desde el puente, pero al final decidimos no tocarla, sencillamente no era uno de nuestros mejores temas. Pensamos, este tío es un cretino y no va a tirarse por una tontería como ésa. Dimos un buen concierto esa noche. Le dedicamos Gente estropeada al tío del puente y todo el mundo aplaudió, todos sabían lo del imbécil del puente y todos pensaron que eso sería suficiente, pero el gilipollas se tiró.

Se partió la espina dorsal, pero no se mató. Le vi en televisión diez años después. Dijo que ya nos había perdonado, y que tenía una vida sexual muy animada gracias a un consolador gigante que le habían traído del Japón.

Después de lo del subnormal del puente la compañía de discos reeditó El tipo que traga sables se corta el intestino cuando baila el twist, y el tema estuvo en el número uno tres semanas. Volvimos a tocar en Australia muchas veces más y siempre había algún imbécil subido a un puente pero nadie volvió a tirarse."

Fragmento de Héroes (1993), de Ray Loriga.

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