18 agosto 2013

Screamin' Jay Hawkins - I put a spell on you




"I Put a Spell on You", mítica canción grabada por el estadounidense Jalacy Hawkins (1929-2000), más conocido como Screamin' Jay Hawkins, alrededor de 1957.

14 agosto 2013

He venido a hablar de mi libro


Como muchos de los habituales sabéis, me gusta escribir relatos. Desde el instituto. Algunos de ellos han obtenido premios en certámenes a nivel nacional. Otros, en cambio, no llegan a buen puerto y opto por no compartirlos. En 2012 reuní una colección de los que me parecían los mejores y decidí presentarla a algunas editoriales pequeñas. Tras algunas propuestas de co-edición que no me convencieron, he optado por irme a una de las "dolorosas imprentas locales" a las que se refirió Andrés Trapiello y lo he autopublicado yo mismo. Es un pequeño capricho que me he dado, aprovechando el dinero de recientes premios y que una pequeña empresa (CONSTRUCCIONES GORUIZ), ha apoyado con un porcentaje la financiación del proyecto. Tras un tiempo de espera, el libro ya está listo para ser leído y difundido, de lo cual yo mismo me encargaré, en la medida de lo posible, con el apoyo que también estoy encontrando en algunos de vosotros.


Las características del libro vienen a ser las siguientes:
-Título: El rayo que nos parta.
-Autor: Jesús Artacho.
-Páginas: 136.
-Precio: 8,50€ (habría que añadir, si es el caso, los gastos de envío, que en la España peninsular son de 2€). Si hay algún interesado puede ponerse en contacto conmigo en elrayoquenosparta@hotmail.com
-Tapa blanda con solapas.
-Encuadernación: cosido.
-Imagen de portada: Brittle and Bitter She Stands, de Cheryl Tarrant.
-Tirada de la primera edición: mil ejemplares.
-Regalo: un marcapáginas (hasta agotar existencias).

También está bien saber que en Goodreads se están sorteando dos ejemplares. El plazo para participar no termina hasta el 10-11 de septiembre. Dejo el enlace. Y también la parte de atrás del marcapáginas:



Quizá tampoco esté de más algún dato biográfico. Nací en 1986 en Cuevas Bajas (Málaga), me licencié en Filología Hispánica por la Universidad de Granada y he obtenido algunos premios literarios:
-Primer premio en el XV Certamen Nacional Villa de Periana (Málaga, 2006).
-Primer premio en el Málaga Crea (2013).
-Segundo premio en el XII Concurso de relato corto de Iznájar (Córdoba, 2013).
-Finalista en el García Lorca de cuento (2007), dentro de los premios que organiza la Universidad de Granada a la creación artística y científica.
-Finalista en el I Certamen Literario María Carreira (Antequera, 2013).
Entre otros.

Y dejo también los títulos de los relatos que componen el libro:
TODO EN LA MENTE
EL EXILIO INTERIOR
EL RAYO QUE NOS PARTA
REFUTACIÓN DE BRUCE LEE
MORIR ES COSA SERIA
ATERRIZAJE FORZOSO
PATOCHADAS
ÚLTIMO TREN
EVERYBODY'S CHANGING
EL GOL DEL EMPATE
SALÓN CON BUQUE
AUSENTES
GREGUERÍA
NO HACER NADA
PARANOIA
PESADILLA
LABERINTOS
OTRA PERSONA

Y nada más. Gracias por leer también esta entrada de autobombo, espero no ser muy pesado con el tema del libro pero también pido comprensión.   

03 agosto 2013

La broma

Imagen de Heikki Leis



"En las marquesinas de las salas de arte y ensayo, en los pósters y anuncios se obligó a poner: "LA BROMA: Se recomienda muy seriamente que NO suelte nada de dinero para ver esta película", que por supuesto los habitués del arte y ensayo pensaron que era una broma antipublicitaria inteligentemente irónica, así que soltaban su dinero a cambio de pequeños papelitos y entraban con sus chalecos de lana y tweeds y vestidos sin mangas y se hinchaban de café expreso en el bar del teatro y encontraban asientos y se sentaban y hacían esos ajustes precine de posturas y piernas y miraban en derredor con una especie de intensidad distraída y veían las cámaras Bolex H32 de triple objetivo -una sostenida por un tipo viejo y encorvado, la otra, complejamente montada sobre la inmensa cabezota de un chico extrañamente inclinado hacia delante con lo que parecía un pincho metálico que le salía del tórax-, las grandes cámaras al lado del letrero de SALIDA con luces rojas a ambos lados de la pantalla, pensaban los espectadores, estarían allí para un anuncio publicitario o antipublicitario o para un documental metafílmico entre bambalinas o algo así. Y así hasta que se apagaban las luces y empezaba la película y lo que se veía en la amplia pantalla pública era una proyección de amplio ángulo y binoculada del mismísimo público de arte y ensayo entrando con los cafés expresos en las manos, eligiendo asientos y sentándose y mirando en derredor y poniéndose cómodos y haciendo breves comentarios precine a sus acompañantes de gruesas gafas sobre el No Pague Para Ver Esto y lo que probablemente significaban las Bolex desde un punto de vista artístico y poniéndose cómodos a medida que se apagaban las luces y ahora miraban la pantalla (es decir, a sí mismos, resultaba ser) con las sonrisas fríamente excitadas de la expectación que precede a un espectáculo de alto vuelo, sonrisas que ahora la cámara y la pantalla revelaban a medida que se borraban fila tras fila de las caras de los espectadores, que ahora miraban menos expectantes y más inexpresivos y luego confusos y finalmente se convertían en expresiones faciales plenas de furia e indignación. La duración total de La broma era exactamente hasta que se fuera de la sala el último espectador de piernas cruzadas harto de contemplar su propia imagen inmensa y proyectada, de sí mismo como espectador de arte y ensayo presa de un especial sentimiento de mala leche, de estafa e indignación, todo lo cual duraba unos veinte minutos como máximo, salvo si había críticos o académicos de cine..."

David Foster Wallace (1962-2008), La broma infinita (1996).

René Magritte










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31 julio 2013

Indigno de ser humano



Fragmento lírico a modo de entrante:

"A la orilla del mar, tan cerca que podría parecer que allí mismo rompían las olas, crecía una hilera de más de veinte enormes cerezos silvestres de tronco negruzco. Cada abril, cuando comenzaba el curso, los cerezos abrían sus espléndidas flores, junto con las hojas nuevas de color verde pardo y apariencia húmeda, que se recortaban contra el azul del mar. Después caían los pétalos como una tormenta de nieve, se esparcían sobre el agua, se quedaban flotando como pálidas incrustaciones de nácar y volvían a la arena."

¿Bonito? A decir verdad este tipo de párrafos no constituyen la tónica general en el libro de Osamu Dazai, un texto que parece escrito con las tripas y suena hondo y auténtico. El protagonista y narrador camina entre sake, algún intento de suicidio, mujeres, sufrimiento, más sake... 

"Subí de nuevo al tejado. Me serví más shotchu y me puse a llorar a voces".

Se describe a sí mismo como un pecador redomado. A veces, conforme uno va leyendo, echa en falta un poco más de desarrollo en alguna escena, algún detalle más en un libro que no llega a las ciento treinta páginas.

"Mi vida ha estado llena de vergüenza. La verdad es que no tengo la más remota idea de lo que es vivir como un ser humano. (...) Existe la palabra "marginados", que denota a los infelices, a los fracasados y a los descarriados en la sociedad humana; pero yo creo que lo soy desde el momento en que nací. Por eso, cuando me cruzo con alguien calificado de "marginado", de inmediato siento afecto por él."

Me quedo con ganas de reincidir con autores japoneses.

Fin de la entrada. Lo que sigue no habla del libro sino de su traductora. Llama la atención encontrar esta nota en el libro de Sajalín editores: "Sajalín editores declara su disposición a satisfacer los derechos de la traducción original de Montserrat Watkins, cuyos herederos no ha sido posible localizar". Echo un ojo en la red y descubro que es una barcelonesa fallecida el año 2000 a causa de una enfermedad terminal cuando contaba unos cuarenta y cinco años. El año 1985 se marchó a Japón y allí fue corresponsal de la agencia EFE y, entre otras cosas, creó una editorial, Luna Books, en la que publicó, junto a otros traductores, a autores japoneses en castellano (Natsume Soseki, Osamu Dazai, Ogai Mori...) En la ciudad de Kamakura se celebra, o al menos se venía celebrando, un concurso de narración que lleva su nombre (el de Montse Watkins, quiero decir).


28 julio 2013

88 Mill Lane



88 Mill Lane (2005) es el primer libro de relatos publicado de J.J. Muñoz Rengel, el autor de El asesino hipocondríaco y la más reciente El sueño del otro. Aparte de estar todos ellos ambientados en Londres, donde el autor vivió durante un tiempo, los textos tienen el denominador común de haber sido premiados en diferentes certámenes literarios (en uno de los cuales, por cierto, tuve la ocasión de coincidir con él).

Los relatos que componen el libro juegan en su mayoría con las posibilidades que brinda el género fantástico. Se trata de relatos muy correctos en cuanto a su estilo, a menudo brillantes en su planteamiento, de una imaginación en ocasiones fascinante y con frecuentes sorpresas en sus desenlaces. Ciertos toques borgeanos parecen indiscutibles.

El libro lo encontré en la biblioteca de mi pueblo y me dejó muy buena impresión. Creo que buscaré el otro libro de relatos del autor, De mecánica y alquimia (2009).

Dejo un fragmento del prólogo, de Pablo de Santis:

“Siempre me ha parecido que hay, entre los autores que preferimos los usos de la imaginación, una fidelidad a la infancia, cuando leer era sólo leer cosas extraordinarias, no libros sobre la vida en la oficina o el lento desenvolvimiento de un triángulo amoroso”.

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-Siete cuentos imposibles, de Javier Argüello.

26 julio 2013

Portadas



“Soy bastante escéptico ante el romanticismo icónico que caracteriza las acciones de protesta: la propia elección de la portada del libro va en esa dirección. En ella ves a una muchacha francesa muy guapa con el puño alzado: esa imagen puede considerarse un retrato de la lucha social, pero también un retrato de una niña bien que juega a ser revolucionaria.”


(Alberto Olmos en Qué Leer, nº 169)

25 julio 2013

Keane



Película tristísima y hasta dolorosa esta que dirigió Lodge Kerrigan, con una memorable y conmovedora interpretación del para mí desconocido Damian Lewis, en el papel de un hombre torturado por la esquizofrenia y el sentimiento de culpa por haber perdido a su niña en una estación de autobuses, a la que vuelve obsesivamente tiempo después. 

Cine realista, de sentimientos, que nos muestra el sufrimiento de este hombre solitario, William Keane (de ahí el título: nada que ver con el grupo musical). Como curiosidad, en la cinta actúa también la niña Abigail Breslin, en un papel anterior al de la conocida Pequeña Miss Sunshine (2006). En los títulos de crédito me encuentro con la sorpresa (ni buena ni mala: sólo sorpresa) de que el productor es Steven Soderbergh.

Un título en mi opinión interesante.


El tráiler está en inglés.

22 julio 2013

Ingenuidad



"Y ya que hablamos de aburrimiento, una vez agotada la colección de novelas policiales que había conseguido y después de meterme en otras lecturas aburridas, volví a doña Rosa [Chacel]. Estoy en los tramos finales de su espantoso libro. No puedo simplemente abandonarlo, por respeto a tan maravillosa escritora y también porque, a pesar de la torpeza con que está construido, muchas de sus partes, consideradas aisladamente, tienen joyas muy valiosas de observación, perspicacia, lógica, sabiduría y uso ejemplar del lenguaje.  El error mayúsculo es la concepción misma de la novela, seguramente una necesidad de doña Rosa de ponerse a tono con alguna moda, ya que en sus apuntes autobiográficos nunca ocultó el hecho de su necesidad de hacerse conocer y de ocupar un lugar en las letras españolas; creía ingenuamente que bastaba con el mérito, desconociendo que en la carrera literaria, como en toda carrera, todo es mayormente cuestión de política, o de mafia."


Mario Levrero (1940-2004), La novela luminosa.