
Hacía bastante tiempo que no leía un best seller, y también llevaba bastante tiempo sin leer una novela negra. Shutter Island (2003) aúna estas dos características. Su autor, Dennis Lehane, os sonará seguramente por ser el autor de Mystic River, novela en la que se basaba la película homónima de Clint Eastwood (en mi opinión, una gran película).
El libro que nos ocupa también fue hace poco llevado a la gran pantalla. Lo hizo Martin Scorsese, con Leonardo DiCaprio en el papel protagonista. Y la verdad es que entiendo que haya sido adaptada, porque la forma de escribir del autor es muy cinematográfica, como por otra parte suele ocurrir en este género. Quería verla antes de escribir esta entrada, y la verdad es que me ha parecido una buena adaptación. No sé si alguien que lea estas líneas la ha visto. En ese caso, me encantaría saber si a vosotros os convenció.
La isla Shutter es el claustrofóbico ambiente en el que se desarrolla la acción del libro. Allí está ubicado el hospital Ashecliffe, una prisión de máxima seguridad para enfermos mentales peligrosos. El agente Teddy Daniels y su compañero Chuck Aule llegan a la isla en 1954, en el marco de la Guerra Fría, para investigar la desaparición de una paciente, que parece haber escapado de forma misteriosa de su celda (tiene una ventana enrejada) y superado las barreras de unos cuantos vigilantes. Esta huida misteriosa me recordó a El misterio del cuarto amarillo, de Gaston Leroux. Pero no van por ahí los tiros. Hacia el final, la acción da un golpe de efecto y el agente Daniels se descubre más solo de lo que él pudo nunca imaginar. Es difícil contar algo de ese giro final sin destripar el libro, pero en mi opinión es brillante y hace que el libro merezca la pena.
Y digo esto porque la verdad es que al principio tuve la sensación de estar leyendo una novela mediocre, durante los dos primeros tercios la novela me pareció un libro del montón. Pero luego llega el golpe de efecto, que recuerda al de la película El sexto sentido, y todo cobra sentido. En resumidas cuentas, una novela entretenida con un final que me ha entusiasmado, magnífico.






La película se abre con un breve texto según el cual los registros en match.com y otras páginas de contactos aumentan en las fechas navideñas un trescientos por ciento. Wilson, el protagonista, es un treintañero en crisis que hace tres meses que lo dejó con su novia. Ante el horizonte de pasar solo la noche de fin de año, tras una temporada desastrosa, su amigo lo convence para que ponga un anuncio en internet, con el apodo de misántropo. Al final se decide. Misántropa llama, y su primer encuentro es el que aparece en el vídeo de abajo (no he podido encontrar el original en blanco y negro). A partir de entonces asistimos a un recorrido por la ciudad, un paseo que servirá para que Vivian y Wilson se conozcan. Veremos que tras la inicial agresividad de Vivian se esconde una persona frágil, un poco perdida.















